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28 de septiembre de 2018

Docentes: la conducción de Unter acuerda con el gobierno la rebaja salarial

Por Corresponsal

Finalmente el oficialismo Azul-Arancibia  que impulsó aceptar la propuesta gubernamental de sumas fijas para los últimos meses del año se impuso en el último congreso de UnTER. Esto representa una notable pérdida del poder adquisitivo de los salarios docentes, y la posibilidad de una futura extorsión para próximas paritarias.

El acuerdo consiste en el pago de tres sumas fijas para los últimos tres meses del año de 2000, 2500 y 3500 para octubre, noviembre y diciembre respectivamente. Estas sumas representan en el mejor de los casos, como el último tramo, un 10% de aumento para un maestro de grado que trabaja doble turno sin antigüedad y un 6,5% de aumento para un maestro que trabaja doble turno con el máximo de antigüedad. Estas sumas que no suman para las próximas jubilaciones y que no respetan zonas desfavorables o antigüedad, se suman al escaso 15% firmado en febrero de este año, totalizan un 25% y un 21,5% respectivamente; si consideramos cargos mejor remunerados el porcentaje es mucho menor. Frente a la inflación proyectada que según los medios oficiales oscilará entre el 45 y el 55% anual, es irrefutable que estamos ante un acuerdo a la baja.

La conducción del sindicato viene generando una suerte de blindaje al gobierno provincial. Ninguna de las medidas llevadas adelante a lo largo del año (con excepción de un paro de 24 hs. decretado en el marco de un frente intersindical) fue dirigida específicamente contra el gobierno de Alberto Weretilneck. Lejos de eso, cada paro y cada marcha federal fue cuidadosamente organizada desde las consignas y desde las acciones para no incomodar al gobierno provincial. El frente intersindical rionegrino que teóricamente serviría para salir a pelear con el conjunto de los trabajadores rionegrinos, representó en los hechos un frente para imponer un techo salarial. Las direcciones de los gremios estatales nucleados en ATE y judiciales de Sitrajur cerraron acuerdos similares con Weretilneck.

La política de paz social se inscribe en la idea de esperar las elecciones del 2019 por parte de estas burocracias. Nada les importa las actuales y ruinosas condiciones de vida de los trabajadores, solo les interesa contener el descontento para poder capitalizarlo electoralmente en las próximas elecciones.

Frente a la enorme vocación de lucha de los docentes y trabajadores rionegrinos que hemos respondido masivamente a los paros convocados y que hemos nutrido de a miles las pocas movilizaciones provinciales que se han realizado, las conducciones han entregado el salario sin haber salido a luchar.

Un acuerdo con los pies de barro

Frente a la complicidad de la burocracia desde Tribuna Docente en el FUL, hemos expresado en cada asamblea y congreso provincial la idea de profundizar el debate colectivo para enfrentar las políticas fondomonetaristas de Macri y los gobernadores  y  un congreso de delegados de base para elaborar un verdadero plan de lucha para derrotar el ajuste. Esta idea viene creciendo en las asambleas y congresos a lo largo de la provincia, pero sobre todo en los lugares de trabajo, en las escuelas, motivo por el cual la burocracia profundiza sus políticas desmovilizadoras.

Todo indica desgraciadamente, que más temprano que tarde la crisis se profundizará, así como la inflación y la suba de precios y los acuerdos salariales mostrarán aún más su verdadera cara. El nuevo punto de partida es impulsar encuentros de activistas y delegados para ir preparando y construyendo una política independiente de los trabajadores rionegrinos. No se trata de reclamar un plan de lucha a la burocracia que no hará nunca. Tenemos por delante una tenaz campaña de asambleas por escuelas y colegios, de agitación sindical y política, alrededor de las reivindicaciones que la Azul-Arancibia ha abandonado y de construcción de una salida de los trabajadores para que la crisis la paguen los capitalistas.

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