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9 de noviembre de 2018

La lucha de los petroleros del norte santacruceño por los puestos de trabajo

Lo que el viento no se llevó

Desde hacer unas semanas, ha ido creciendo el número de los desocupados del petróleo en Las Heras.

Durante 2017 y los primeros meses de 2018, más de 1700 obreros petroleros quedaron afuera de la industria a través de diversos mecanismos como “retiros voluntarios” con el artículo 241 de la Ley de Contrato de Trabajo, jubilaciones compulsivas y reducción de planteles, o bajo el argumento patronal de la baja del precio internacional del petróleo.

Las promesas de reactivación realizadas por el kirchnerismo, por el senador Eduardo Costa de Cambiemos y por la burocracia sindical de Claudio Vidal se han ido esfumando. El dinero recibido en los acuerdos, las promesas de reactivación cuando subiera el barril y el pago de los Repros se los llevó el viento patagónico.

Las marchas desplegadas durante la primavera lograron un compromiso del intendente de Las Heras, José María Carambia, por 3 meses para 100 compañeros de $5000 y otros 29 desocupados reciben $15000 con una contraprestación por tareas comunitarias para el Municipio.  

Estos mismos intendentes apoyaron el “barril criollo” como subsidio a las operadoras, mientras Macri y el gobierno provincial les rebajaron las regalías. Impulsaron también el Pacto Fiscal, firmaron el Pacto Social y la impotente Ley de Emergencia Hidrocarburífera.

La política de pactos y compromisos ha llevado a los petroleros a una situación límite. La conducción sindical de Vidal fue cómplice de los despidos y hoy mira para otro lado, mientras el barril de petróleo trepó a los 80 dólares y la devaluación le rebajó el costo salarial a las operadoras. La conducción junta firmas para que baje el precio de la carne, pero no se movilizó contra la reforma jubilatoria, se cayó la boca ante los topes al cobro de las Asignaciones Familiares, no paró frente a la ampliación del pago de impuesto a las ganancias, y acepta una paritaria a la baja con cláusulas de “paz social” que deja desamparados a los compañeros ante conflictos por accidentes de trabajo.

Los anuncios de YPF de reactivar la cuenca del Golfo San Jorge con Recuperación Terciaria es un llamado de atención a todos los desocupados, porque muestra que áreas que antes no tenían importancia ahora son “rentables” por el precio del barril y el abaratamiento de la mano de obra.

Exigimos al senador Costa y a las autoridades de YPF (incluido el Ministro de Economía de Santa Cruz Ignacio Perincioli) la puesta en marcha en forma urgente de un plan de remediación ambiental con cargo a las operadoras para reincorporar a todos los trabajadores.

Desde el Partido Obrero apoyamos incondicionalmente el reclamo de los obreros petroleros desocupados. Es necesario coordinar las acciones en todo el yacimiento para no quedar eternamente con un plan social y regresar a la industria.

El viento no podrá llevarse la memoria y las experiencias de las luchas petroleras en Santa Cruz Norte.

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