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12 de noviembre de 2018

Después del paro en Aerolíneas

Asambleas para votar paro de 24 horas con movilización.
Por Corresponsal
La Pista

La contundencia del paro de los trabajadores de todo el Grupo Aerolíneas no hizo más que exponer la bronca acumulada por años de ataques de las gestiones vaciadoras, corruptas, incompetentes y ajustadoras.

La extorsión de Malvido, ignorando la cláusula gatillo firmada, postergando unilateralmente todo aumento salarial hasta el próximo año, para que nuestros sindicatos entreguen los convenios, chocó con los aeronáuticos que retoman su tradición de lucha con una fuerza que está intacta.

Por su parte, los Sindicatos Aeronáuticos Unidos demostraron que no están a la altura de esta pelea de fondo. 

Primero anunciaron asambleas truchas, confiados en que rápidamente intervendría el ex Ministerio de Trabajo, para levantarlas porque "somos respetuosos de la conciliación obligatoria”. O sea que sólo podríamos realizar medidas de fuerza si lo autoriza la Secretaría de Trabajo, que representa al Estado, el patrón de Aerolíneas-Austral. 

Pero el gobierno dejo correr la medida lanzando una ofensiva mediática contra los aeronáuticos. A esta altura a la burocracia se le quemaron los papeles. Pasaron de las seudo asambleas a la "retención de tareas hasta que paguen la cláusula gatillo". Se pudo escuchar a Biró confesar que él sólo tenía pensado venir a desayunar y terminó merendando en Aeroparque, y a Llanos culpar de la medida de acción al gobierno por no haber dictado la conciliación. El mundo del revés.

Este papelón es el resultado de una orientación política. En el último comunicado anterior al paro, los Sindicatos Aeronáuticos Unidos se quejaban de que la patronal de Aerolíneas defraudó su confianza. ¿No saben que la confianza en la patronal siempre ha llevado al fracaso, y que sólo nuestra lucha logró defender la línea de bandera, nuestros convenios y salarios? Allí afirman que "la empresa quiere provocar un conflicto con fines electorales", anunciando que no piensan caer en esa trampa, o sea que van a dejar pasar la política de destrucción masiva de Aerolíneas-Austral para no hacerle el juego al gobierno (?!). Sólo falta la zanahoria de que "hay 2019".

Varios compañeros pidieron que las Asambleas se realizaran. Fueron ignorados. Los trabajadores tenemos derecho a decidir cuál es la mejor medida para enfrentar a la patronal. Son nuestros intereses los que están en juego. 

Si las burocracias aéreas no lograron descomprimir la bronca, al gobierno no le fue mejor. La frase que Macri atribuyó a su hija menor, supuestamente preocupada por cómo se financia Aerolíneas, desató una catarata de memes que amenaza ser peor que su fallido gesto de autoridad futbolística. A diferencia de otras medidas, no hubo agresiones a trabajadores. Incluso TN no pudo evitar que una pasajera manifestara su apoyo al paro.

Al retomar su trabajo después de 11 horas y muchísimas cancelaciones, los trabajadores recibieron aplausos de pasajeros. Todo un síntoma del derrumbe político macrista. Finalmente, la autoconvocatoria organizada para repudiar el intento de cobrarnos el estacionamiento en Aeroparque obligó a postergar su aplicación.

Al día siguiente, los controladores aéreos en Asamblea votaron un paro en la Empresa Argentina de Navegación Aérea (Eana), por la paritaria y contra las persecuciones a quienes denuncian las fallas sistemáticas del instrumental, lo que sumado a la extensión de la jornada de 6 a 8 horas en Ezeiza y el incremento de los vuelos, pone en riesgo las operaciones aéreas.

Este fin de semana se completó con la caída de un rayo que afectó a cinco trabajadores de rampa de Aerohandling (Grupo Aerolíneas) que tuvieron que ser hospitalizados, siendo que con tormentas eléctricas no deberían trabajar en la pista. Flybondi, por su parte, debió realizar otro aterrizaje de emergencia.

La "revolución de los aviones" de Dietrich-Macri prepara un Cromagnon aéreo. El macrismo anunció que piensa modificar el Código Aeronáutico para adaptarlo a las "nuevas condiciones del mercado aerocomercial", imponiendo las normas de seguridad LAR, ultraflexibles, vigentes en algunos países de América Latina en reemplazo de las RAAC que hoy garantizan la seguridad de los vuelos. 

La precarización y flexibilización creciente de las tareas ya ha provocado accidentes graves y muertes entre los trabajadores el último año.

Junto al reclamo de cláusula gatillo votemos un paro de 24 horas con movilización al Ministerio de Transporte para exigir Comisiones de Seguridad integradas por trabajadores electos y con poder de paralizar las tareas en caso que no estén garantizadas las condiciones mínimas de seguridad. 

*No a las normas LAR

*Comisiones de Seguridad integradas por trabajadores electos

*Respeto y continuidad de la cláusula gatillo en ARSA

*Aumento salarial ya

*Defensa de nuestros convenios

*Basta de persecuciones en EANA

*No al despacho remoto

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