fbnoscript
13 de noviembre de 2018

Elecciones en el (ex) Ministerio de Trabajo de la Nación: vamos con la Blanca y Negra

Contra el copamiento de la burocracia kirchnerista Verde y Blanca.

Las elecciones de ATE Trabajo, convocadas para el próximo 4 de diciembre, confrontarán a la Blanca y Negra, lista que agrupa a la izquierda y al activismo que recuperó la Junta Interna y el Cuerpo de Delegados en 2010, con la Verde y Blanca, dirección kirchnerista de ATE Capital.

La Lista Blanca y Negra para Junta Interna está conformada por la agrupación ATE Desde Abajo (Rompiendo Cadenas / Poder Popular) y será encabezada por Hernán Izurieta (de PP); la Marrón (PTS) tiene allí dos candidatos para el Cuerpo de Delegados.

Por su parte, la Lista Verde y Blanca será encabezada por Victoria Freire, referente feminista de Patria Grande y perteneciente al sector que ha conformado un frente electoral con Juan Grabois , representante del Vaticano.

El debate en la Blanca y Negra

Antes de la presentación de listas se abrió una polémica al interior de la Blanca y Negra. Tanto ATE Desde Abajo como la Marrón (PTS) se pronunciaron públicamente por integrar a la Verde y Blanca al Cuerpo de Delegados, ofreciéndole la candidatura de cinco delegados de sector; esto con el argumento de reconocer una “representación proporcional” –que el Estatuto de ATE niega. Esta propuesta fue rechazada por Tribuna Estatal (PO) en una declaración y votando en contra en el plenario de la Blanca y Negra.

ATE desde Abajo fue la principal promotora de la integración de la Verde y Blanca. Ya había sostenido un planteo similar en 2016. Detrás de un planteo pretendidamente democrático, se intentó disimular una línea de mayor adaptación e integración política al kirchnerismo sindical, que también se viene llevando adelante en otros sectores como las CTA de Lomas de Zamora y Almirante Brown.

Finalmente, fue la negativa de la Verde y Blanca a aceptar algunos lugares en el Cuerpo de Delegados lo que ha dado lugar a la presentación de dos listas. Patria Grande, que anteriormente revestía en la Blanca y Negra, ahora encabeza la lista de los K.

Mientras los compañeros de Ate Desde Abajo/Rompiendo Cadenas aluden “divergencias” con la Verde y Blanca –que no explicitan– “rescatan” haber “confluido en la acción y en la calle”, pero sin establecer ninguna delimitación respecto al rol de contención y entrega que ésta ha jugado en distintas luchas del último período (Inti, Agroindustria, Enacom), o en la unidad que este sector sindical apuntala con el PJ de cara al 2019, e incluso protagonizando alianzas (y misas como la de Luján) con sectores clericales opuestos a los derechos de la mujer.

Quienes defendieron la integración de la Verde y Blanca, tuvieron una política expulsiva respecto de la izquierda: votaron por la no inclusión de otro delegado de la Marrón (que finalmente retiró a su único representante de la Junta Interna), y contra la integración de Tribuna Estatal en el Cuerpo de Delegados.

 

Por su parte, la Marrón (PTS) planteó la incorporación de la Verde y Blanca a la lista del Cuerpo de Delegados como reconocimiento de la existencia de “mayorías y minorías”.

Defendamos una Junta Interna y un Cuerpo de Delegados independientes y de lucha

La defensa de una Junta independiente nos coloca en el vértice opuesto a la VyB. Su derrotero e intervención en los conflictos que atravesaron al Ministerio de Trabajo lo ponen de manifiesto: recién en 2015, cuando la agrupación de Catalano ganaba la seccional Capital, la VyB Trabajo hacía su debut en el Ministerio. Su aparición ocurrió luego del triunfo de Cambiemos, tras la salida de Carlos Tomada, luego de haber guardado silencio frente a la precarización laboral que tuvimos los estatales en los 12 años de gobierno K. La VyB tampoco participó de la lucha por el incumplimiento de los pagos y posterior despido a los trabajadores de maestranza en 2017, el conflicto más importante de los últimos dos años.

Para defender la conquista de una Junta Interna antiburocrática, es necesario abonar a la construcción de una política independiente a las distintas variantes que dirigen el sindicato. El reforzamiento de los planteos y posiciones que tienden puentes con sus direcciones burocráticas, debilitan nuestra organización gremial, llevándola a la parálisis y a un retroceso.

El planteo de la representación proporcional que se presenta como “democrático”, debería plantearse a la inversa, ya que son las conducciones de ATE (la Verde y la Verde y Blanca) las responsables de perpetuar este estatuto antidemocrático. No es cediendo lugares a la misma burocracia que niega la democracia sindical como se avanza hacia una mayor “unidad” de los trabajadores: la burocracia sindical, en sus distintas variantes, es un elemento de división de los trabajadores y representan intereses ajenos a la clase obrera. El derecho a la representación proporcional solo puede ser conquistado por una movilización independiente de los estatales, para llevar adelante una reforma de los estatutos, y poniendo en pie una nueva dirección.

El 4 de diciembre, llamamos a votar a la Blanca y Negra, y somos parte activa de la movilización que hoy se está produciendo por su triunfo.

En esta nota:

Compartir

Comentarios