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16 de noviembre de 2018

Repudiamos el despido de los dirigentes del sindicato APP

Tres miembros de la Asociación de Personal de Plataformas (APP) fueron despedidos tras mantener una reunión con representantes de la empresa Rappi para reclamar el reconocimiento de la relación laboral de dependencia, un ingreso fijo y la cobertura de riesgos de trabajo por accidentes.

Entre los "bloqueados" por Rappi se encuentra su secretario general provisorio Roger Rojas, quien participó de la reunión, acompañado del asesor legal de APP, Juan Manuel Ottaviano. Por la parte patronal, se presentaron el responsable de seguridad y la encargada de comunicación institucional de la empresa, quienes se excusaron de brindar respuesta a los reclamos. Horas más tarde, se produjo la represalia antisindical.

“La reunión que se realizó puertas adentro de la empresa fue custodiada por seis efectivos de la Policía de la Ciudad. Estos no sólo fueron partícipes sino que también tomaron fotos y filmaron la reunión”, denunciaron desde APP a través de un comunicado. 

Denunciamos este ataque como parte más general de la regimentación del movimiento obrero que atenta contra la organización sindical de parte del gobierno y las patronales. La relación laboral que proponen estas empresas de la autodenominada “economía colaborativa”, presentada como “el trabajo del futuro”, nos retrotrae en el tiempo a la época de la ilegalidad de los sindicatos, a comienzos del siglo XIX.

APP se presentó públicamente hace alrededor de un mes atrás, impulsada por los trabajadores de Rappi, que emplea a unos 16 mil jóvenes en Argentina, y se propone organizar también a trabajadores de otras aplicaciones similares.

Las condiciones de trabajo que imponen Rappi y estas empresas son draconianas. Los trabajadores deben ser monotributistas, pero su clave fiscal y facturación queda en manos de la empresa, que emite facturas por ellos por el servicio que ofrece a terceros. Los trabajadores, además, deben comprar sus propios elementos de trabajo, desde la mochila térmica para transportar los pedidos hasta la bicicleta con la que se desplazarán. Rappi no les provee de ninguna clase de seguro ni elementos de seguridad (cascos, etc). En cambio, son sometidos a un severo régimen de penalidades por suspender una entrega por el motivo que fuese. Se estima que a Rappi ingresan 150 jóvenes por día y la duración media en el sistema es de seis meses.  

Repudiamos el despido de los dirigentes de APP y el régimen de barbarie que las patronales como Rappi pretenden perpetuar. Exigimos la reincorporación inmediata de los compañeros y el reconocimiento del sindicato APP por parte de la Secretaría de Trabajo.

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