fbnoscript
22 de noviembre de 2018 | #1529

Enfermería, una rebelión histórica

Contra la superexplotación laboral y la burocracia sindical
Enfermería, una rebelión histórica

La movilización contó con 20.000 trabajadores que fueron desde el Congreso a la Plaza de Mayo

El 21 de noviembre, día de la enfermera, se transformó en una jornada histórica para la enfermería de la Ciudad de Buenos Aires, con una movilización de Congreso a Plaza de Mayo que reunió a más de 20.000 trabajadores. La rebelión de Enfermería sigue su camino ascendente: ante la discriminación por parte del gobierno, los trabajadores se organizan en defensa de su profesión y por el pase a la carrera. El telón de fondo fue un contundente paro de enfermeros y enfermeras en los hospitales municipales porteños que, desde las 9 de la mañana, comenzaron a abandonar los pisos y salas para encolumnarse detrás de las banderas de sus hospitales y movilizarse hasta el Congreso.

Las columnas del Gutiérrez y el Fernández eran simplemente impresionantes. El Piñero, Penna, Argerich, Ramos Mejía, Casa Cuna, Durand y Santa Lucía no se quedaban atrás. Desde los hospitales de agudos más grandes hasta los monovalentes más pequeños se reproducían decenas de banderas de maternidad, obstetricia, unidad coronaria, guardia y cada uno de los servicios presentes de cada efector de salud. Una postal cien por ciento genuina de la capacidad de movilización de enfermería. Dos datos muy relevantes fueron la suspensión de la mayoría de las operaciones programadas por la adhesión al paro de los enfermeros de quirófanos y la excepcional movilización del sanatorio Méndez (sanatorio de la obra social de los municipales de la Ciudad y la caja principal de la burocracia de Sutecba).

Este paro se extendió a la totalidad de clínicas privadas (Santa Isabel, Trinidad, Bazterrica, Italiano, Español, Virreyes, Mater Dei, etc.), hospitales nacionales (columnas de 350 trabajadores del Garrahan, 300 de El Cruce y Posadas) y provinciales (Ballestrini, Paroissien, Fiorito, centros de salud, etc.). La movilización contó con 20.000 trabajadores que fueron desde el Congreso a la Plaza de Mayo.

Esta movilización fue precedida por la del 9 de noviembre y fue el producto de la organización de decenas de asambleas por turnos, sectores y hospitales, según el grado de organización en cada efector de salud. También se realizaron asambleas interhospitalarias que le dieron cuerpo a la jornada.

Este movimiento desbordó los marcos sindicales tradicionales como Sutecba, que mantuvo su posición hostil contra los enfermeros en los hospitales, boicoteó el paro y se limitó a mentir y amedrentar, un arma de doble filo ya que sufre un desprestigio creciente entre las bases de enfermería y la desafiliación de sus afiliados. Por otro lado, UPCN apostó al fracaso de la jornada, no convocó al paro y desalentó la movilización, con la excusa de la presentación de un petitorio el 20 de noviembre en la Jefatura porteña. Esta rebelión sobrepasó a todos los sindicatos del sector que actúan en la Ciudad de Buenos Aires. Incluso a Atsa (Sanidad), ya que los enfermeros de las clínicas privadas organizaron sus asambleas durante las semanas previas y contra los aprietes de los delegados celeste y blancos de la Sanidad se movilizaron con las banderas de sus sanatorios y clínicas de forma masiva.

La masividad de la jornada da cuenta de la disposición a la lucha de enfermería y la fuerte voluntad de terminar con la discriminación laboral a la que es sometida. Para continuar la pelea queda planteada la necesidad de una gran movilización a la Jefatura porteña y lograr avanzar en una asamblea unificada de todos los enfermeros y los trabajadores de salud que vote un plan de lucha. Este último punto es muy importante porque si bien existe una coordinación entre las diferentes asambleas interhospitalarias que se organizaron (Garrahan, AECAF y Grierson) necesitamos avanzar de conjunto contra cualquier tipo de división que no responda al interés del pase a la carrera profesional de enfermería.

Desde el bloque del Frente de Izquierda- Partido Obrero, el legislador Gabriel Solano ha presentado un proyecto por el pase a la carrera profesional de todo el personal de enfermería, que pretende ser un instrumento que sume en esta lucha. Convocamos el lunes 26 de noviembre, a las 16 horas, en la Legislatura (Perú 601), despacho 301, a una reunión específica sobre el punto.

Compartir

Comentarios