fbnoscript
4 de enero de 2019

Rebelión en Radio Nacional

Por Corresponsal

Los trabajadores de la emisora estatal encaran un plan de lucha que tiene por objetivo romper con el congelamiento salarial impuesto por la administración macrista desde mayo de 2018, y han dado pasos fundamentales en ese sentido gracias a la acción directa.

Con asambleas masivas y votaciones de paro prácticamente unánimes, avanzan hacia su meta. Si bien las acciones tienen epicentro en Capital Federal, se replican en las emisoras ubicadas en las principales ciudades del país.

Esta postura ya dio sus primeros frutos. El gobierno abandonó su posición de paritarias cero en Nacional y comenzó a ofrecer algún aumento que fue rechazado de plano por la asamblea por miserable: 15% en tres cuotas para la paritaria de 2018 a cobrar desde febrero 2019 y sin retroactivo por lo ya perdido. La respuesta fue un paro de 24 horas que concluirá este viernes 4 de enero. También se logró el pase a planta de 12 contratados, muchos de ellos con larga trayectoria en la radio, algunos con ocho años de desempeño, a quienes el kirchnerismo mantuvo en esa situación de precariedad laboral.

El dato central es que con el método de la asamblea y la acción, los trabajadores lograron superar la histórica separación de gremios que usó siempre la patronal para dividir las luchas, debilitarlas y derrotarlas. Este proceso arrancó inmediatamente después de que la empresa advirtiera que no pensaba realizar incrementos de sueldos por la paritaria 2018-2019, en mayo. Las maniobras divisionistas y dilatorias de las conducciones burocratizadas de algunos sindicatos de Nacional se acabaron en noviembre, cuando se les hizo imposible ocultar el reclamo por salarios y quedó claro que sin lucha no habría aumento. A partir de diciembre se sucedieron los paros impulsados desde las asambleas comunes, en las que participan los trabajadores de todos los sindicatos.

El empuje de estas acciones empalmó con la pelea contra el congelamiento salarial en Télam y la TV Pública. Una movilización de trabajadores de prensa de los medios públicos al CCK, organizada por el Sipreba, fue reprimida ferozmente por la policía de la Ciudad el 20 de diciembre. Ese mismo día renunció la directora de Radio Nacional, Ana Gerschenson, quien acusó a la conducción de Medios Públicos, que dirige Hernán Lombardi, de haber decidido “no otorgar una paritaria en un año difícil como el que termina”. Desde ya que hasta horas antes de su renuncia, Gerschenson había sido favorable a “no otorgar una paritaria”. Por eso, su salida puso de relieve la profundidad de la crisis en el gobierno para sostener el congelamiento salarial ante una oposición firme. La extensa y profunda lucha en Télam contra los despidos fue el primer índice en este sentido.

La pelea en Radio Nacional no está concluida ni mucho menos. Enfrenta enormes desafíos. Debe superar las previsibles maniobras patronales que buscan dividir a la asamblea, además de las trabas que surgen desde dentro del propio movimiento y que le impiden que se desenvuelva con todo su potencial.

Pero sus perspectivas son enormes también: romper la paritaria cero le dará nuevo impulso a la lucha en Télam y la TV Pública, así como al resto de las empresas del Sistema Federal de Medios.

En esta nota:

Compartir

Comentarios