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4 de febrero de 2019

Astillero Río Santiago: la nueva intervención mantiene el vaciamiento

Falta de insumos, suspensiones y pérdida salarial

La situación en el Astillero Río Santiago (ARS), a más de un mes de la asunción del nuevo interventor Héctor Calvente, es por demás preocupante. La novedad de la última semana es la suspensión de más de 80 trabajadores por supuestas inasistencias sin justificar incluso de más de un año atrás. Estas suspensiones fueron hechas sin darle la posibilidad a los trabajadores de realizar algún tipo de apelación o descargo de la causa de su inasistencia.

La liquidación a la baja del premio por vacaciones y el no pago del adicional por eficiencia son un golpe al bolsillo de los trabajadores que cerraron el año con un aumento 15 puntos por debajo de la inflación, acordado por ATE Ensenada y la Intervención del Astillero. Y con el agregado de que también acordaron un 20% en varias cuotas para todo el 2019.

Por otra parte, desde la Navidad pasada que no se ha normalizado la jornada laboral, ya que a los asuetos de fin de año y los posteriores decretados por la desinfección del Comedor, se siguen sumando con la misma excusa la realización de jornadas laborales reducidas de 5 hs y media. Aunque las circulares por parte de los directivos del Astillero garantizan el pago del jornal completo, existe justificada preocupación entre los trabajadores.

Recordemos que, previo a la designación del nuevo interventor, se había firmado entre la conducción de ATE y funcionarios de Vidal un acta que garantizaba los puestos laborales y los insumos necesarios para realizar los trabajos comprometidos. Pero al día de hoy no ha llegado ningún tipo de insumo, incluidos los que prometían traer una vez desbloqueados de la Aduana. Si se considera además que el grueso de los trabajos comprometidos por el ARS son los 2 buques petroleros para Venezuela se ahonda más la preocupación en función de la crisis que atraviesa el país (en la que Macri y el PJ se han colocado en el campo de los golpistas).

Todo este panorama da cuenta de un Astillero que lejos de una necesaria reactivación se encuentra vaciado y paralizado por la Gestión.

Varias asambleas de sector fueron discutiendo estos temas y se pronunciaron por reclamar una asamblea general sin que la directiva de ATE Ensenada acusara recibo, constituyendo este hecho no una casualidad sino la política de tregua con el gobierno del conjunto de las centrales sindicales.

La merma en el salario profundizada por el tarifazo en curso, la lucha por recuperar las conquistas y por el desprocesamiento de los luchadores, sumado a los reclamos contra el vaciamiento y la plena reactivación del Astillero dan cuenta de la necesidad de una deliberación colectiva en función de retomar iniciativas de lucha.

La convocatoria del Plenario del Sindicalismo Combativo a marchar el 14 de febrero desde el Ministerio de Trabajo sede Callao a Plaza de Mayo contra los despidos y los tarifazos, por la defensa del salario y por la derrota del plan de los ajustadores debe ser objeto de debate en las asambleas del Astillero para la intervención del activismo. Además, para salir de la tregua que se impuso a partir de las actas firmada junto a la Pastoral Social y contra la tregua más general de la CGT y las CTA.

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