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5 de febrero de 2019

Techint y un nuevo negociado en la central nuclear de Zárate

Los trabajadores del sector nuclear enfrentan un nuevo ataque del gobierno contra la actividad, los puestos de trabajo y las conquistas. La empresa de los Rocca amenazó con paralizar la obra de la central nuclear de baja potencia “CAREM 25” y despedir a 350 trabajadores.

Hace unos días, la empresa mencionada en los cuadernos del remisero Centeno anunció extraoficialmente a la UOCRA local que iba a paralizar la obra del CAREM 25, ubicada en la ciudad de Lima, distrito de Zárate, provincia de Buenos Aires, lo que sería un nuevo golpe a una región azotada por los cierres de fábricas y despidos masivos. 

Los empresarios también habían dejado trascender que no iban a continuar con las obras porque exigen un presupuesto mayor al asignado en la licitación de julio de 2017, cuando a pesar de no ser la oferta más barata, les fue adjudicada por unos u$s70 millones con un plazo de 25 meses. 

Desde la Gerencia CAREM de CNEA y Nucleoeléctrica Argentina (NA-SA) no habían confirmado la noticia. Tampoco se habían pronunciado los sindicatos del sector, es decir, UOCRA, Luz y Fuerza Zona del Paraná, ni Luz y Fuerza Zárate o ATE – Sector Nuclear. Sin embargo, el pasado viernes se instaló una mesa de negociaciones entre Techint, el Sindicato de la Construcción, la Comisión Nacional de Energía Atómica, Nucleoeléctrica y el Ministerio de Energía de la Nación, que derivó que la empresa siga con el proyecto. Pero se desconoce por completo que fue lo que pactaron. 

Para los trabajadores es fundamental que se difunda el contenido del acuerdo. En julio se produjo el despido de más de 200 compañeros de planta permanente, mientras que NA-SA –la sociedad anónima de mayoría estatal que opera las centrales nucleares en la Argentina– lleva adelante un plan de “retiros voluntarios”. Esto se suma, además, a la postergación indefinida de la construcción de otras dos centrales más, al incumplimiento del convenio colectivo de trabajo y al cierre de las paritarias con una pérdida del 15% del poder adquisitivo del salario. 

Por otra parte, las presiones del grupo Techint se producen en el marco de la crisis con el gobierno por el retiro de parte de los subsidios por la explotación de Tecpetrol en Vaca Muerta y de las negociaciones para que el poder judicial la corra de los banquillos de los acusados en la causa de los cuadernos.  

El gobierno está recortando el presupuesto del sector de manera asfixiante. Han venido a vaciar y liquidar la actividad nuclear en el país, con el propósito de coartar el desarrollo tecnológico y científico y aumentar aún más la dependencia energética. Finalmente, ambas cuestiones  conllevan un ataque a los puestos de trabajo, a las conquistas laborales, convenios y salarios de los trabajadores de la actividad nuclear.

Los trabajadores debemos organizarnos en primer lugar para defender los puestos de trabajo, exigiendo la continuidad del programa Carem 25. Para esto necesitamos con urgencia la convocatoria a asambleas de todos los sindicatos, para votar un plan de lucha integral que contemple la situación del Carem y del resto de las centrales. Defendiendo el convenio colectivo de trabajo y cada uno de los derechos obtenidos por la lucha de los trabajadores.

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