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7 de febrero de 2019

16 y 17 de febrero: XI° Congreso Nacional de Tribuna Docente

Frente a la ofensiva de Macri y los gobernadores contra la educación, organicemos el no inicio con continuidad que Ctera boicotea.

Desde el primer día de 2019, el macrismo y los gobernadores han profundizado sus ataques contra la educación y los docentes.

Los responsables del derrumbe edilicio, del ahogo presupuestario, del cierre de escuelas, de la pauperización de las familias que envían a sus hijos a la escuela pública y de la destrucción del salario y de las condiciones laborales docentes, aplican salvajemente el ajuste pactado por ellos con el FMI.

En año electoral, pretenden ahondar el plan de guerra contra los trabajadores –y en un lugar privilegiado contra los docentes- para obtener el respaldo del FMI y del gran capital que defienden, reducir los presupuestos en educación, salud, viviendas para pagar la deuda externa sideral de la Nación y las provincias y, al mismo tiempo, culpar del derrumbe educativo y de la destrucción de la escuela pública a las víctimas: la comunidad educativa y los docentes.

Defendamos el derecho a huelga

La gobernadora María Eugenia Vidal ha tomado a la escuela pública y a la docencia como los chivos expiatorios que justifiquen el ajuste sin fin que ejecuta en su provincia.

La máxima responsable de que en una escuela hayan muerto dos trabajadores producto de una explosión por las pésimas condiciones del establecimiento, ha lanzado una campaña de injurias contra los educadores, travestida de “mesas educativas” integradas por funcionarios de Cambiemos y aliados, en las que sólo se puede participar con carta especial de invitación oficial.

El gobierno que ha impuesto la reducción presupuestaria en educación, en infraestructura, eliminado las paritarias de hecho y cerrado por decreto salarios docentes con 20 puntos por debajo de una inflación del 47.6 %, pretende profundizar este ataque con paritarias del 20 % en 2019. Consciente de que es una declaración de guerra que generará el rechazo docente, montó una campaña de ataque fascista a los docentes, contra sus derechos, a los que acusa de “no querer” comenzar las clases el 6 de marzo. Tal como reconoce el diputado provincial de Cambiemos, Guillermo Castello, su bloque ha presentado un proyecto de ley que declara a la educación “servicio esencial” en territorio bonaerense, elimina el derecho de huelga, obliga a cumplir con el calendario escolar obligatorio y prohíbe que “se adopte cualquier medida de fuerza que, por su extensión, oportunidad y modalidad, afecten la adecuada prestación de dicho servicio” (Cronista Comercial, 7/2).

La ofensiva, sin embargo, no es sólo bonaerense. Como lo señaló el ministro Alejandro Finocchiario, siempre en “modo patoteril”, llevarán la iniciativa de Vidal al Consejo Federal de Educación, para que la aprueben todos los gobernadores. El inefable Finocchiaro justificó su decisión en la acusación de que dos dirigentes sindicales docentes estaban lanzados como candidatos para las próximas elecciones, “metiendo la política en el conflicto docente”. El inefable personaje hizo este anuncio… ¡en la misma conferencia en la que anunció que será el candidato a intendente por Cambiemos de La Matanza!

La educación es un gran ejemplo de los acuerdos estratégicos de macristas, pejota-kirchneristas y otras yerbas contra la clase trabajadora de todo el país. Alicia Kirchner, por ejemplo, congeló los salarios docentes de Santa Cruz y persigue penalmente a los trabajadores de la educación que salieron a enfrentar este ataque.

Pero el otro aspecto esencial de este ajuste, en medio de esta crisis capitalista que golpea, en primer lugar, a países como la Argentina, es la de colocar a la educación al servicio del rescate de las patronales y sus empresas, entrenando mano de obra barata, uno de los principales ejes “educativos” señalados por el actual ministro de Educación de la provincia de Buenos Aires, Sánchez Zinny, en su paso por el INET en 2016. “Casi la mitad de los adolescentes argentinos no termina –y lamentablemente no va a terminar– la escuela secundaria”, escribió para Clarín recientemente un ex ministro radical de Educación de CABA y de Río Negro, Mario Giannoni, hoy defensor de Cambiemos. Y no le preocupa que eso se rectifique. Sí que se aproveche. “La política educativa no puede reducirse a una política de lo escolar”. Para este energúmeno, los que están “fuera de lo escolar” tienen que “aprender a aprender y aprender a trabajar” (Clarín, 29/1).

El sindicalismo K

La burocracia sindical celeste considera que hay que dejar pasar este ataque. Nos referimos a las explícitas declaraciones de Hugo Yasky, quien dijo que “no hay que hacer paros durante este año electoral” para no dar excusas al macrismo para atacar a los candidatos de pejota-kichnerismo. Una confesión también de lo que harán si llegan otra vez a gobernar. Roberto Baradel, del Suteba, sacó un afiche en el que señala que el 6 de marzo “los docentes vamos a la escuela”. En palabras del diario El Día, “los gremios docentes se han juramentado no mencionar la palabra mágica en todo conflicto: paro. ‘No vamos a hablar de eso porque la pelota está del lado del gobierno que es el que nos tiene que convocar’ (7/2). Más atildado, Eduardo López, de UTE, le reconoció a Rodríguez Larreta que durante 12 años (¡12 años!), hasta 2015, no tuvieron conflicto entre UTE y el gobierno de Cambiemos – ¡qué confesión! –, mientras le reiteraba al macrista que los convoque a negociar, en nombre de esos 12 años ininterrumpidos de “concordia”.

Es más que evidente que la burocracia sindical docente no quiere derrotar la ofensiva de macristas y gobernadores. Aún obligada a “caer” en alguna medida, será para contener la reacción docente.

Vení al congreso de Tribuna Docente

Tribuna Docente llama a no iniciar las clases el 6 de marzo y a impulsar plenarios provinciales de delegados para definir un plan de lucha con continuidad.

El camino es el de la lucha de los docentes de CABA, que finalmente hizo recular al gobierno ajustador a pesar de la negativa de López de UTE a enfrentar resueltamente la ofensiva de Larreta.

Repudiamos la tregua bochornosa de Ctera, de Sonia Alesso, Roberto Baradel, Eduardo López y compañía, y proponemos al sindicalismo docente combativo la realización de plenarios provinciales para organizar el no inicio, y la convocatoria a un plenario nacional de los sindicatos, seccionales y agrupaciones antiburocráticas para resolver la huelga a escala nacional.

Por la defensa de la escuela pública, de los derechos laborales de la docencia y contra la paritaria a la baja del 20 por ciento que pregona Vidal y todos los gobernadores, el XII Congreso Nacional de Tribuna Docente, que se realizará los días 16 y 17 de febrero, discutirá la organización del no inicio en todo el país.

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