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8 de marzo de 2019

Córdoba: Renault-Nissan suspendió 1.500 operarios y se generaliza la ofensiva contra los trabajadores mecánicos

Plenario de bases con mandato para organizar un plan de lucha

La situación de los trabajadores de las automotrices cordobesas es muy grave, ya son alrededor de 4.000 los operarios alcanzados por suspensiones periódicas. Esto sobre un total de 10 mil trabajadores representados por el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (Smata), que avala todas las suspensiones y despidos decididos por las patronales.

La medida más reciente en esta ofensiva antiobrera fue la de Renault-Nissan, que resolvió suspender a los 1.500 operarios de su planta de Santa Isabel. Y este es solo el comienzo en los planes de la patronal francesa: fuentes de la empresa aseguran que 500 de los operarios “aceptarían” los “retiros voluntarios”, que no son más que despidos encubiertos. 

Iveco estuvo tres meses parada y ahora arranca con una producción proyectada de 150 unidades al mes, contra los 400 camiones que venía fabricando en 2018, y en el último período su plantilla de personal pasó de 650 a 500 operarios.

Por su parte, Fiat suspendió a 2 mil trabajadores y el fabricante de maquinaria agrícola Case New Holland (CNH) tomó una medida similar.

La situación también afecta a los trabajadores de las empresas proveedoras de insumos, las autopartistas, que reconocen haber despedido a unas 1500 empleados desde fines del año pasado.

Las fábricas presentan como excusa la existencia de un sobrestock producto de la caída en las ventas internas y en la exportación.

En enero del 2019 se patentó un 50% menos de vehículos que el mismo mes del año anterior y en febrero han vuelto a caer y los números se resienten también en las exportaciones, por los golpes de la crisis económica internacional y, en particular, por la retracción del mercado brasileño, el más importante para la industria automotriz instalada en la Argentina. Según el Indec, en la industria automotriz se utiliza actualmente solo el 25% de la capacidad instalada.

Pero resulta que las patronales la “juntaron en pala” durante muchos años. Ahora se reducen las ventas por efecto de la crisis que generaron los capitalistas y la política que implementa el gobierno que los representa y pretenden descargarlas sobre las espaldas de los trabajadores.

Ante esta brutal ofensiva sobre las condiciones laborales de los mecánicos, Daniel Miranda, secretario Gremial del Smata Córdoba, luego de declamar en medios locales que estamos “ante una crisis más aguda que la del 2012”, sostuvo que “están abiertas todas las vías para achicar el plantel”, es decir que, en lugar de defender la estabilidad y los salarios obreros, avala abiertamente las suspensiones y los despidos masivos.

En su última ofrenda a las patronales, el Smata, integrado al gobierno provincial de Juan Schiaretti, firmó el acuerdo que avaló la suspensión de los 1500 obreros en Renault-Nissan.

La gravísima situación y sus consecuencias sobre la vida de los trabajadores mecánicos, pasa también con la actitud cómplice del gobierno. El Ministerio de Trabajo de Schiaretti avala los despidos y las suspensiones y acompaña la persecución de cualquier organización de lucha de los trabajadores.

En su defensa de las patronales automotrices, Schiaretti defiende los planteos devaluatorios y la reforma laboral inmediata en las terminales que quite derechos logrados por los obreros mecánicos con largos años de lucha.

La burocracia del Smata se ha adaptado totalmente a esta ofensiva patronal, aceptando las cesantías abiertas y encubiertas y que las patronales paguen porcentajes reducidos de salarios durante las suspensiones.

Hay que reclamar:

Pago del 100% de los salarios durante las suspensiones.

Reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario.

Por un plenario de delegados con mandato de todas las terminales que organice un plan de lucha para imponer estos reclamos. Contra los planes antiobreros de las patronales y el gobierno.

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