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20 de marzo de 2019

Crimen laboral en el Sarmiento: bronca por el levantamiento del paro

Según Sobrero, fue “un gesto a los usuarios”, pero los trabajadores apuntan que la decisión se tomó en una asamblea minoritaria.

El paro de 24 horas en el ferrocarril Sarmiento por la muerte del trabajador Sebastián Carranza que había comenzado a la medianoche fue levantado alrededor de las 8 de la mañana por decisión del cuerpo de delegados que encabeza Rubén “Pollo” Sobrero.

En declaraciones televisivas, Sobrero aseguró que habían logrado el compromiso de que la empresa discutiría con los delegados la elaboración de un protocolo de seguridad y una investigación “a fondo” de lo ocurrido y otras cuestiones relacionadas con asistencia a la familia de Carranza y a sanciones y descuentos que no especificó. “[Los empresarios] Nos dieron la palabra de honor y espero que la cumplan. No tengo motivo para pensar lo contrario”, señaló Sobrero. Aseguró que el levantamiento de la medida “es un gesto al usuario”, a los cuales pidió “disculpas”, y que fue decidida “en una asamblea con un voto en contra y una abstención”.

Sin embargo, la decisión cayó mal entre los trabajadores ferroviarios. “Hay bronca entre los compañeros, que estuvieron toda la noche bancando el paro y ahora se enteraron de que tienen que ir a laburar. Somos 2.500 trabajadores y la decisión de levantar se tomó en una asamblea ultraminoritaria de la que participaron no más de 60 ó 70 personas”, señaló Charly Ventura, referente de la lista Negra, opositora a Sobrero. “La muerte del compañero fue un crimen laboral. Necesitamos un paro contundente y marcar un punto de inflexión para revertir las condiciones de trabajo que tenemos ahora. En los últimos años la empresa avanzó mucho en la flexibilización de tareas y la muerte de Sebastián es consecuencia de eso”.

Para Ventura, la forma en la que se levantó el paro “no son los métodos correctos”. “Lo que vamos a reclamar desde la lista Negra es la convocatoria a asambleas por sector para discutir los reclamos y las condiciones de seguridad e higiene, y que luego se traslade a la asamblea general para aprobar el pliego completo que hay que presentar a la empresa”.

En la noche del lunes, Sebastián Carranza, un trabajador del sector telecomunicaciones, de 30 años, cayó de un techo en la estación Castelar y perdió la vida. Se encontraba colocando cámaras por instrucción de la jefatura de Trenes Argentinos sin contar con arnés ni linga, elementos de seguridad básicos que la empresa debía garantizar para realizar tareas en altura. El deterioro de las condiciones de seguridad laboral afecta a todos los ramales ferroviarios. En noviembre del año pasado, el personal del depósito de Llavallol de la Línea Roca presentó un petitorio denunciando "el grave deterioro de los elementos (andamios tubulares), no aptos según la norma ISO, siendo éstos utilizados para realizar los trabajos de mantenimiento y/o reparación de los equipos sobre el techo de las formaciones" y poniendo "énfasis en la falta de procedimientos y elementos de seguridad (líneas de vida o anclaje de sujeción para cinturón de arnés)...".

Por su parte, la conducción de la Unión Ferroviaria, encabezada por Sergio Sasia, emitió un comunicado en el que se limita a declararse “en estado de alerta y movilización” frente a “este lamentable suceso”  e informa que ha iniciado “los trámites y procedimientos correspondientes tendientes a aclarar los motivos del mismo”, a diferencia de las denuncias de los trabajadores que atribuyen toda la responsabilidad a la patronal.

Justicia por Sebastián Carranza.

 

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