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10 de abril de 2019

Paro de transporte el 1° de mayo, el último “invento” de la burocracia para marcar el paso

Olvidó el día de lucha de los trabajadores.

En Japón, la burocracia de los sindicatos había “inventado” una curiosa forma de hacer paros: el día de la medida se trabajaba más que en las jornadas normales. Las patronales y los gobiernos, felices.

La burocracia cegetista en la Argentina, que ha sido cómplice en todos los ataques a las condiciones de vida y de trabajo por parte de gobiernos y empresas, ahora parió otro “invento” en la forma de hacer paros: la novedad quedó en manos de los popes de los gremios del transporte (de la CATT y de la UTA, que la integra), que no los van a hacer los días hábiles sino los feriados.

Debutan el próximo 1° de mayo, pero no para garantizar una masiva participación de los compañeros de esos gremios en la conmemoración de la fecha internacional de los trabajadores –que la burocracia abandonó hace mucho tiempo–, sino con la excusa de que el ingreso salarial de esos días –se cobra el doble– termina siendo pasto de la AfIP, que se lo devora con el cobro del impuesto a las Ganancias.

El reclamo es que haya una “reformulación del impuesto sobre los salarios”, pero “en letra fina, los jefes sindicales quieren que las horas extras no tributen Ganancias o que se adecuen alicuotas” (Clarín, 9/4), es decir que el impuesto impacte menos y no que sea derogado, como corresponde, porque el salario no es ganancia.

A este planteo la burocracia del transporte le añade el reclamo “de un aumento de emergencia para los jubilados”, sin fijar porcentaje ni monto, ni definir el imprescindible incremento del mínimo actual, que es de miseria. Es decir un saludo a la bandera, colocado allí de manera demagógica, ya que los burócratas jamás han motorizado una lucha por los jubilados, golpeados en sus haberes y en la atención de su salud, desde hace décadas.

La burocracia –que obvia todo reclamo salarial– es consciente de que una medida aislada –y en día feriado– no podrá derrotar a la política oficial y a las presiones del FMI para destruir las jubilaciones y hacer pagar la crisis a los trabajadores con más impuestos y rebaja de salarios.

Por eso los burócratas de la CATT, donde se nuclean todos los gremios del transporte, como colectiveros de corta, media y larga distancia -nucleados en la UTA-; maquinistas ferroviarios de La Fraternidad, servicios portuarios, el gremio aeronáutico de Aeronavegantes y camioneros, dejan de lado el hecho de si, el 1° de mayo, la medida tiene efectividad o no.

Ante la bronca de los trabajadores por la ofensiva gubernamental-oficial, se limitan a seguir marcando el paso, con una inventiva sorprendente. Haciendo paro únicamente para perjudicar a los que quieren seguir conmemorando el día internacional de lucha obrera. Una impecable radiografía del carácter antiobrero y propatronal de la burocracia.

Los trabajadores tienen por delante la tarea de liquidar a esta burocracia parasitaria. Está vigente la imperiosa necesidad de impulsar y organizar un paro de 36 horas como inicio de un plan de lucha para liquidar el impuesto al salario, para lograr una jubilación mínima que cubra el costo de la canasta de los jubilados y para liquidar el plan de ajuste y la miseria del gobierno nacional y de los gobernadores de todo pelaje, con los cuales está emparentada la burocracia sindical.

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