fbnoscript
11 de abril de 2019

Nuevo procedimiento de crisis en Aceros Zapla: todo el pueblo de Palpalá debe rechazar la extorsión del vaciador Taselli

El próximo lunes 15 de abril, el ministerio de Trabajo jujeño deberá dictaminar sobre el pedido de habilitación de un procedimiento preventivo de crisis solicitado por la empresa Altos Hornos Zapla, propiedad del reconocido vaciador de empresas Sergio Taselli.

Hasta el momento, los obreros le impusieron a la UOM el rechazo del procedimiento y advierten que la patronal utiliza su temor a perder las fuentes de trabajo "para bajar los aportes o suspenderlos como ya lo hizo en dos ocasiones, y se está hablando también de una merma en la carga horaria. En definitiva, lo que se hace es bajar los sueldos" (El Tribuno, 08/04).

Maniobras antiobreras

El gobernador Morales y la UOM aseguran haber acordado con Taselli que no habrá despidos, pero no dicen una palabra de la denuncia obrera sobre los verdaderos objetivos de esta patronal. Probablemente, porque ya se pusieron de acuerdo para atacar juntos las condiciones de trabajo y los salarios obreros en nombre de evitar el cierre de la empresa.

Si esta línea se impone, como ya pasó en 2016 y 2017, acrecentará la posibilidad de despidos a futuro porque debilitará aún más al colectivo obrero y acrecentará las tendencias al vaciamiento de la planta, que desde hace años no recibe inversión alguna, mientras que al día de hoy se ha paralizado la compra de insumos para producir. Taselli se ha cansado de afirmar que sólo invertirá si recibe subsidios del Estado y, probablemente, este sea uno de sus objetivos en esta nueva avanzada.

La UOM y sus métodos de entrega

Los obreros de Zapla han conocido recientemente la experiencia del cierre de otra histórica fábrica, la Ex Fundición El Aguilar, del pulpo minero Glencore, también a través del nefasto procedimiento preventivo de crisis. Allí la empresa suiza solicitó este procedimiento e impuso un lock out, apenas sus 140 obreros comenzaron a volver de sus vacaciones. A la vez, pagó los salarios a los obreros fuera de la fábrica mientras duró el trámite y procedió al desmantelamiento de la misma.

Todas estas maniobras golpearon a los trabajadores en su capacidad de lucha, ya que no esperaban un cierre por el nivel de producción de la planta y la calidad de sus refinamientos. Pero la clave de su derrota radica en el papel que jugó la UOM.

Mientras los obreros exigían la reapertura de la planta y el rechazo al preventivo de crisis, la UOM se jugó a dar por definitivo el cierre y a “pelear" el pago de las indemnizaciones al 100%, algo que la patronal aceptó sin chistar. A la vez, en vez de convocar a las bases metalúrgicas de Zapla y otras fundiciones menores de Palpalá y promover un paro general de la rama y convocar a la solidaridad del pueblo, tal como propusimos desde el PO-FIT, los burócratas sindicales se jugaron a hacer lobby sobre el gobierno jujeño y los partidos patronales en nombre de que “ellos cortan el queso". Las dos marchas arrancadas y la solidaridad de los partidos del FIT y las organizaciones sociales, terminaron siendo hechos aislados.

Esta línea funesta solo arrancó una promesa incierta por parte del gobierno de Morales de tomar a estos metalúrgicos para la construcción del Parque Solar Cauchari y el pago de un subsidio al desempleo por un par de meses. Los obreros de Zapla, que también cargan con enormes entregas de la UOM en los últimos 30 años, pero también una gran experiencia de lucha, deben sacar todas las conclusiones de esta experiencia y tomar en sus manos la lucha por sus puestos de trabajo.

Morales, un alfil de las patronales

Este nuevo ataque a los obreros de Zapla, que en su mejor momento contaba con más de dos mil obreros, se da en el marco de un cierre masivo de fábricas y comercios en la ciudad de Palpalá, que desde el mes de diciembre significó la pérdida de más de 250 puestos de trabajo. Hoy esta localidad sufre índices de desocupación de los más altos del país.

El gobierno de Morales ha dejado pasar todos estos despidos y más. En Ledesma, se produjeron despidos hormiga durante todo el 2018 y ya implican más de 70 puestos de trabajo perdidos. Hoy en día, Morales está negociando la venta del Ingenio La Esperanza al grupo Budeguer, que exige el despido de la actual planta de 600 obreros, cuando Morales ya despidió a 338 obreros en diciembre del 2018 en nombre de garantizar su venta. Esta es la verdadera cara de la “paz" que reivindica Morales para reelegirse en junio próximo.

Ni un despido más en Palpalá y Jujuy

Es necesario desarrollar una fuerte campaña de solidaridad popular con los obreros de Aceros Zapla. El conjunto del pueblo trabajador de Palpalá sabe que el cierre de esta histórica planta sería el golpe final a la economía local. Ninguna supuesta crisis del vaciador Taselli puede estar por encima del interés general del pueblo. Hay que rechazar el preventivo de crisis, cualquier tipo de despido o quite de conquistas salarial o laboral, exigir la apertura de los libros contables a una comisión obrera independiente. Los obreros del SUTNA y su sindicato clasista han dado cátedra de cómo derrotar los preventivos de crisis.

Los obreros de Zapla tienen la autoridad para convocar a un congreso obrero de bases de toda la localidad, que pelee por el fin de los despidos, la puesta en funcionamiento del conjunto del parque industrial ocioso (50%) bajo control obrero, el reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario, el no pago de la deuda al FMI y el resto de los usureros del país y la provincia, para concentrar el ahorro nacional y destinarlo a un plan productivo nacional, pelear a nivel nacional por el paro activo y la huelga general para imponer una salida obrera a la crisis. Sólo así terminaremos con las crisis y extorsiones recurrentes que vivimos los trabajadores.

Vamos por la derrota de esta nueva asonada de Taselli bajo esta perspectiva de conjunto.

En esta nota:

Compartir

Comentarios