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26 de abril de 2019

Enfrentemos la ola de despidos en aceiteros

Dánica Llavallol, Dánica San Luis y Viluco. Urge un paro inmediato de toda la Federación.

La industria aceitera viene golpeada por la crisis general, con una capacidad ociosa de alrededor del 50%. Los despidos masivos conforman una sangría de cientos y cientos, en las principales empresas del país, como Cargill, Bunge y el cierre completo de Nidera.

Actualmente corren peligro los 200 puestos de trabajo de la planta de biodiesel de Santiago del Estero, Viluco S.A., ya que la empresa pretende despedir a 117 trabajadores pagando el 50% de la indemnización, y acaba de suspender a los 83 restantes. Por ahora las medidas del sindicato son para pelear el 100% de la indemnización, nada de exigir una acción nacional a la Federación Aceitera.

Los despidos masivos en las plantas de Dánica Llavallol y San Luis fueron anticipados por la patronal con la amenaza de presentar Procedimiento Preventivo de Crisis. El Grupo Beltrán hace dos meses tomó las riendas de las plantas de Dánica, largó rápidamente una ofensiva sobre los salarios, las condiciones de trabajo, y la amenaza de despidos. Estos planteos fueron rechazados por la comisión interna y la asamblea de trabajadores de Dánica, dispuestas a enfrentar a la patronal que quiere imponer la reforma laboral en la planta. Ahora avanza con el despido ilegal del 20% de la planta de Llavallol y otro tanto de San Luis. La rápida respuesta de los trabajadores de Dánica Llavallol de parar toda la planta es el camino que debe profundizarse, y muestra las reservas de lucha que hay en el movimiento obrero.

Esta situación no se tolera más.

El rumbo que la Federación Aceitera y el sindicato aceitero de Capital (SOEIA) impuso al conflicto de Nidera fue el del aislamiento y el de la parálisis, ya que no se tomó ninguna medida nacional para enfrentar el cierre, llevando al desgaste a los 150 trabajadores.

Partiendo de estas conclusiones es necesario poner a todo el movimiento obrero aceitero de pie para cortar con esta ola de cierres y despidos.

- Es urgente decretar el paro general ya de toda la Federación por la reincorporación de todos los despedidos.

- Que se convoquen asambleas de fábrica y un plenario de delegados con mandato de base para resolver un plan de lucha nacional.

-Ocupación de toda fábrica que cierre o despida masivamente. Esta perspectiva está planteada para Dánica en ambas plantas y para Viluco.

-Que el paro del 30 se cumpla con movilización en todo el país confluyendo con otros sectores del movimiento obrero, y que sea un refuerzo a esta lucha. Necesitamos un paro nacional de 36hs, contra los planes de Macri, el FMI y los gobernadores en el camino a la huelga general.

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