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3 de mayo de 2019

Uocra: un acuerdo salarial a la medida del ajuste

El sindicato firmó una paritaria que deja el mínimo de la construcción en $18.200.

La Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (Uocra), que conduce Gerardo Martínez, acaban de anunciar junto a la Cámara de la Construcción la firma de un acuerdo salarial, que parte de un 10% de aumento, estableciendo a partir del mes de abril un salario mínimo de la construcción de $18.200. Estamos ante la perpetuación de salarios de hambre, en el cuadro de una industria fuertemente golpeada por la política del gobierno nacional y del FMI.

El acuerdo establece luego un mecanismo de actualización salarial trimestral que acompañe el curso de la inflación, lo cual evidentemente no saca al salario de los níveles de pobreza. Las patronales de la construcción y Gerardo Martínez ya han llevado al mínimo los montos que percibe un trabajador de la construcción a cambio de una dura y extenuante jornada de trabajo.

Martínez vuelve a firmar un acuerdo bochornoso sin organizar ni un reclamo por salario ni trabajo en una situación desesperante para sus afiliados. La patria contratista viene de ser golpeada duramente por los “cuadernos de Centeno” que han revelado el clima de negocios, desfalcos y malversación de fondos que son las reglas no escritas de los empresarios del rubro en la obra pública hace décadas. La parálisis de la obra pública estructural y el derrumbe del Plan B de la Participación Público Privada (PPP), han agravado el cuadro de recesión en la industria y el crecimiento del desempleo y la pobreza, que se manifiesta en nuevos contingentes de desocupados. La construcción privada está casi parada, luego de que los planes UVA lanzados por el gobierno fracasaran violentamente al ritmo de la devaluación. Las patronales pretenden descargar todas sus dificultades sobre los trabajadores en actividad mediante una fuerte presión por mayores ritmos de trabajo y precarización laboral, que ha llevado los índices de siniestralidad laboral a las nubes.

Las paritarias son una oportunidad para que el gremio de la construcción asuma la tarea de desenvolver la fuerza movilizadora de los obreros de una de las principales industrias del país. Sin embargo Martínez, que viene de actuar de enlace sindical del FMI y el capital financiero en la Argentina, ahora se anota en el relevo presidencial pujando por un Frente de Unidad Nacional de las patronales con Lavagna y Massa. Es el camino que recorre la burocracia sindical que busca una salida común con nuestros verdugos de clase. El Sitraic, que en años anteriores en ocasión de las paritarias protagonizaba movilizaciones a la Cámara de la Construcción contrastando con la pasividad pro-patronal de la UOCRA por ahora no ha emitido posición pública. Sus dirigentes aparecen estos días dedicando sus energías a la promoción de candidaturas en el PJ ligadas al represor Sergio Berni. El abandono del clasismo ha alejado de este sindicato la agenda de las reivindicaciones del gremio.

Se vuelve urgente una profunda deliberación en las obras de la construcción de todo el país, que sirva para clarificar las responsabilidades ante la actual situación de la industria y que, en unidad de acción con el resto del movimiento obrero, con un congreso de delegados con mandato de bases, resuelva su intervención con el paro activo de 36hs y la huelga, para que la crisis la paguen los capitalistas.

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