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3 de mayo de 2019

Preparar la lucha de todo el gremio de Prensa junto a los trabajadores de Clarín

Un planteo común: por el salario y contra los despidos.
Preparar la lucha de todo el gremio de Prensa junto a los trabajadores de Clarín

Foto: Juan Diez

Los trabajadores de Clarín decidieron en asamblea continuar la lucha contra los más de 60 despidos mediante una adhesión –cese parcial de tareas para movilizar–, al paro del 30, al que también habían convocado el Sipreba y la Federación de Trabajadores de Prensa (Fatpren). Resolvieron, además, realizar un cese de tareas el jueves 2 de mayo acompañado por una actividad en la calle, frentes a las redacciones, "en conjunto con las compañeras y los compañeras que fueron despedidos".

Asimismo se suspendió el quite de firmas por tiempo indefinido iniciado cuando llegaron los 65 telegramas y que acompañó la decisiva medida de los paros de 36 y 48 horas que obligaron a la empresa a un recule parcial pero casi sin precedentes, con la reincorporación de cuatro compañeros y que dejó en un impasse el intento patronal de alargar la jornada laboral mediante horas extras truchas.

Para expresar el carácter provisional de la suspensión de las medidas más fuertes y exitosas, los compañeros resolvieron, además, "continuar en estado de asamblea permanente y volver a reunirnos el martes 7 de mayo" para evaluar el resultado de las negociaciones y el cumplimiento de la promesa patronal de desarmar el vallado en la calle Tacuarí, que se concretó el viernes.

Los trabajadores de Clarín inician ahora una etapa crucial, desde el momento en que, por primera vez, los reclamos de la comisión interna ante la empresa se desenvolverán sin el telón de fondo de las medidas más contundentes que la forzaron hasta ahora a echar lastre.

No lo harán, sin embargo, de la misma manera que ingresaron al conflicto. Las medidas recientes derribaron la idea, forjada en años de luchas tenaces y golpes tremendos, de que a Clarín nada le hace mella y de que los paros desatan inevitablemente medidas represivas que empeorarían la situación. Esta vez tienen en su haber el balance de que la huelga exhibió una gran efectividad, es decir que la experiencia permite certificar cuál camino es mejor tomar para frenar a la patronal.

La lucha de Clarín necesita –y a la vez potencia– las del conjunto del gremio y reclama de una intensa agitación que las conecte con el contexto en el que se desenvuelve el conflicto: la tendencia de la situación general a un colapso económico y el estado de liquidación en el que se encuentra el Gobierno, del cual la patronal de Clarín es vocero y beneficiario de todo tipo de prebendas.

Un contexto signado también por las muchas acciones de resistencia de los trabajadores del gremio en el último período: a la lucha que se desarrolla en Clarín, hay que sumar la de los compañeros de Télam que, con la huelga general y la ocupación de los edificios por tres meses, derrotaron el intento de la patronal-gobierno de liquidar la agencia y dejar en la calle a centenares de trabajadores. Deben ser contabilizadas, además, la lucha por salarios que llevan adelante los trabajadores de El Cronista y Perfil, las acciones en Página/12 para reclamar las deudas paritarias de la patronal ´nac and pop´ de Víctor Santa María, además de las que protagonizan los de NA contra los incumplimientos patronales y las de Atlántida contra los despidos y por los incumplimientos indemnizatorios de esos despidos.

Sin duda, ese es el camino: el de los paros masivos de 36 y 48 horas de los compañeros de Clarín.

Hay que preparar y sumar al conjunto del gremio a la pelea. Hay combustible de sobra: cinco paritarias a la baja en prensa escrita y el inminente nuevo acuerdo, con garantía anticipada de ruinoso, al estar la negociación en manos de la burocracia de la Utpba, desatarán más indignación, tanto en los trabajadores de Clarín como en los de las restantes empresas de prensa.

Hay que comenzar ya con asambleas en todas las empresas para discutir este cuadro y lanzar las medidas de agitación, movilización y paros que coloquen al gremio en una ofensiva por la recuperación de nuestros salarios y la lucha contra los despidos.

Esta es la orientación de la Naranja que nuestros compañeros que integran la comisión directiva del Sipreba llevarán como propuesta para ser debatida en la conducción del gremio.

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