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31 de marzo de 2005 | #893

JAUREGUI, LUJAN

Jauregui, Luján: Gran huelga en Curtarsa

Contra la flexibiización laboral, despidos y represión, por aumento de salario
Una asamblea multitudinaria de más de 300 compañeros resolvió el miércoles 23 ir a la huelga general por un petitorio de 15 puntos. Entre ellos se planteó el aumento de salario, 30 centavos por hora en el básico en todas las categorías y por el cese de los despidos y la reincorporación de una docena de compañeros despedidos arbitrariamente, entre otras reivindicaciones.
 
Una de las curtiembres más importantes de Latinoamérica, propiedad de la italiana Italian Leather, con una inversión de 50 millones de dólares, pasó a ser la más moderna del mundo, con una capacidad de producción de 6.000 cueros por día (www.cueroamerica.com.ar).
 
Trabajadores de Curtarsa se vincularon al Polo Obrero en el acto que realizamos en La Serenísima, el pasado 21 de enero, cuando los compañeros denunciaron despidos arbitrarios de la patronal y el trabajo insalubre en la planta.
 
El proceso explosivo de la planta se reflejó en el diario El Civismo de Luján: “El conflicto gremial en Curtarsa surgió del descontento de un sector importante de los trabajadores, que empujaron a sus dirigentes gremiales a la huelga. El lunes se efectuó una asamblea en la planta fabril que duró varias horas y fue considerada como un paro por la empresa. En esa reunión, finalmente, no se impuso la postura de ir a la huelga. Pero 48 horas más tarde, ante la falta de respuestas de la patronal, el cuerpo de delegados se vio obligado a responder a la presión de sus representados y llamar al paro”.
 
El propio miércoles, 500 compañeros ocuparon los dos portones de la planta con quema de cubiertas, un verdadero piquete. En horas de la tarde se desató una violenta represión de la policía regional con cinco trabajadores heridos de balas de goma, entre ellos, el hijo de un concejal del PJ (Jorge Artero). Esto, en lugar de asustar y amedrentar, potenció a los compañeros.
 
La resistencia obrera fue ejemplar: defendieron la ocupación de la puerta de la planta frente a una virulenta represión. El hostigamiento por parte de la Policía fue constante y se agravó en la noche. La resistencia de los trabajadores y de los vecinos fue admirable.
 
Los responsables de esta salvaje represión son el inspector Luis Correale y la titular de Luján, segunda capitana Nora Caballero. Hasta el momento siguen dentro de la fábrica dirigiendo el operativo.
 
Hoy, los compañeros tienen más claros que nunca los intereses que hay en juego, y están convencidos de que tienen enormes posibilidades de ganar esta lucha.
 
Nuevamente, y como en La Serenísima, el tema es quién dirige la lucha. El sindicato ha planteado una permanencia en la puerta de la planta hasta el lunes 28, cuando debe haber una audiencia conciliatoria. La empresa no tiene apuro en arreglar: acondicionó los cueros para aguantar unos 15 días, mientras efectivizó cientos de despidos. Se han girado casi 300 telegramas y se esperan más.
 
La huelga de Curtarsa debe rodearse de solidaridad activa con los trabajadores, estudiantes y vecinos de la zona. Todas las organizaciones gremiales, estudiantiles, piqueteras, políticas y sociales deben confluir en apoyo a los compañeros del cuero. Corresponde que el sindicato convoque a un paro general de la industria en repudio a la represión.
 

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