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10 de julio de 2019

La ofensiva antisindical y antiobrera de Mercado Libre

La empresa de mayor valor bursátil y las peores condiciones de trabajo.

Mercado Libre, la empresa instalada en la Argentina de mayor valor bursátil (unos u$s28.500 millones) –aunque prácticamente no tiene activos físicos-, apareció en estos días en los titulares de los medios por su pelea con La Bancaria por el encuadramiento de sus 7.500 empleados, a los que la patronal pretende mantener fuera de toda organización sindical.

La empresa, que tiene 20 años de vida, jamás permitió que se eligieran delegados y reprimió con el despido a los trabajadores que quisieron avanzar en la puesta en marcha de una comisión interna.

Su propietario, Marcos Galperín, es un empresario del riñón macrista. Amigo personal del presidente, “compartió estrado con Paolo Rocca (Techint) en el Coloquio de IDEA, nada menos que para defender cambios en la regulación laboral” y sostuvo en esa ocasión que “si queremos salir del 30% de pobreza es imposible hacerlo con el marco laboral que tenemos”, (Perfil, 15/7/18).

En esta ofensiva contra los trabajadores, Galperín fue acompañado por un nuevo bloque de empresarios, organizado por él mismo, en un grupo de whatsapp denominado “Nuestra Voz”, para atacar al movimiento obrero y sus luchas.

Este grupo fue el mismo que hace pocos días motorizó en las redes el ataque a la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA) y de tripulantes de cabina (AAA), señalando ante las medidas que llevaron adelante en defensa del salario y las fuentes de trabajo que “toman a la sociedad como rehén, conspiran contra el desarrollo del país y la creación de empleo”.

Explotación y negativa a la organización gremial

La Bancaria denunció en un comunicado que la empresa quiere “negarles las condiciones de nuestro Convenio Colectivo a sus trabajadores, imponiéndoles salarios y otras condiciones laborales que las que corresponden”.

Mercado Libre mantiene a sus trabajadores en la órbita de empleados de Comercio, que tienen salarios mucho más bajos que los de los bancarios, y un convenio con cláusulas de mayor flexibilidad. En los 20 años de vida de la empresa, la burocracia de Armando Cavalieri nunca impulsó la elección de delegados.

En esta política, Galperín logró también el apoyo de la Secretaría de Trabajo, que rechazó el reclamo de La Bancaria y definió que los 7.500 trabajadores de la empresa deben mantenerse como empleados de Comercio.

Mercado Libre es una empresa que nació como una plataforma de comercio electrónico, “pero hoy su negocio principal está enfocado en Mercado Pago, la billetera virtual que permite realizar transacciones, retirar dinero de las cuentas y permite invertir el dinero de la cuenta en fondos de inversión a través de una asociación con el Banco Industrial” (La Nación, 10/7). Es decir, actividades que tienen similitud con las de los bancos. De allí el reclamo de La Bancaria que, sin embargo, no hace el centro del reclamo en la explotación de los trabajadores de la empresa, sino en que en el cuadro actual su encuadramiento en Comercio “supone una competencia desleal para los bancos”; coinciden así con la declaración de las asociaciones de bancos, “que hace rato reclaman que es necesario nivelar la cancha para todo prestador de servicios financieros” (ídem).

Este no es el camino para lograr el encuadramiento, una mejora en las condiciones de trabajo y la libertad para poner en pie la organización sindical interna. De lo que se trata es de lanzar una agitación y una movilización firme sobre la empresa que dé lugar a que los compañeros internos más activos puedan comenzar un proceso de agrupamiento que permita poner en marcha la fuerza de los 7.500 trabajadores de Mercado Libre, contra su patronal negrera y explotadora.

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