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16 de julio de 2019

Telefónicos: una paritaria corta y a la baja

Que garantiza las superganancias de las patronales
Por Corresponsal
Agrupación Clasista Naranja Telecomunicaciones

 

La Mesa de Unidad Sindical, que integran las federaciones telefónicas Foetra/Fattel y Foeesitra, firmaron un a comienzos de julio un "preacuerdo" con Telefónica Móviles S.A. y Telecom Argentina S.A. que consiste en un adelanto “a cuenta” de la paritaria 2019-20. El mismo consiste en 4 cuotas no acumulativas de 3% mensual hasta octubre, y que “las partes acuerdan volver a reunirse en noviembre de 2019 para culminar las negociaciones del periodo vigente”. Las cuotas mensuales a duras penas alcanzan a equiparar la inflación de esos mismos meses, consolidando una pérdida salarial del 14,53% tras los últimos dos acuerdos paritarios, si los comparamos con los aumentos acumulados según el Índice de Precios al Consumidor que mide el INDEC, y que es punto de referencia de nuestra paritaria.

De las cuotas, como habitualmente negocia la conducción de las federaciones, solo va un 60% al salario básico, mientras el 40% restante corresponde al incremento de rubros inventados como “Acta Acuerdo 2019" o “adicional Especial”, por fuera del básico, quedando afuera del cálculo del premio semestral (productividad) que cobran los trabajadores de la telefonía fija. Los trabajadores de las móviles (Personal, Movistar, Claro) ni siquiera cobra ese premio, por tener un convenio aparte.

Las cuotas ingresan hasta octubre para llegar a las elecciones sin hacer olas y garantizando la "paz social” que vienen firmando paritaria tras paritaria. Este acuerdo "corto", sin deliberación del gremio y sobre todo sin lucha, es defendido por las direcciones de los sindicatos con el argumento de que un triunfo de Fernández-Fernández posibilitaría una mejor discusión paritaria en noviembre. Ocultan que Cristina Kirchner promueve un pacto social “congelando la distribución del ingreso”, al estilo del que implementaron Perón y Gelbard en el ‘73, que consistía en el congelamiento de salarios y precios, y la suspensión de las paritarias por 2 años. También hay que prestar atención a los dichos de Guillermo Nielsen, economista de cabecera de Alberto Fernández, quien definió a la reforma laboral como "necesaria". Por su lado, el macrismo ha reforzado su campaña por una reforma flexibilizadora, apoyado en que para sus ataques a los trabajadores y jubilados contó con la ayuda inestimable de la contención y la tregua de las direcciones y centrales sindicales.

Este retroceso salarial no puede fundarse en crisis alguna de las empresas, que vienen aumentando sus ganancias de la mano de la "convergencia tecnológica", el aumento de las tarifas y la caída salarial. La firma de esta paritaria corta, además, evita la deliberación de los trabajadores y allana el camino a los ataques patronales, como se ve en Telecom/Cablevisión donde continúan los aprietes para imponer "retiros voluntarios”.

La discusión paritaria debe partir de una deliberación en todo el gremio, y comenzar exigiendo que se salde la pérdida salarial actual. Una lucha por recuperar el salario además mejoraría el cuadro de situación para enfrentar la precarización y flexibilización laboral, defendiendo los puestos de trabajo y las conquistas como la jornada laboral de 7 horas diarias. Por todo esto, desde la Agrupación Clasista Naranja de Telecomunicaciones reclamamos una asamblea general de Foetra y todos los sindicatos, donde se vote el pliego de reclamos y los delegados paritarios.

Nuestro planteo es que el 12% pactado sea en un pago y todo al básico, para recomponer la pérdida anterior, y que se active desde julio una cláusula de indexación mensual salarial según el índice de inflación. Además, planteamos que se sume el ítem productividad para los compañeros de las móviles, la recomposición de los adicionales (antigüedad, manejo, tarifa telefónica, etc) y un convenio único de las telecomunicaciones con equiparación salarial de los trabajadores de las móviles y de las fijas. Urge también la defensa de las condiciones de trabajo y seguridad (hidroelevadores, trabajo en cuadrilla, riesgo eléctrico), la recategorización por vuelco automático ante nuevas tareas y capacitaciones, y el pase a planta de los tercerizados y “fuera de convenio”. Por último, reclamamos la abolición del impuesto al salario o el reintegro a cargo de las empresas, que son las que embolsan súper ganancias. Por un plan de lucha por todas estas reivindicaciones.

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