fbnoscript
5 de agosto de 2019

Movilización de sindicatos aeronáuticos en Ezeiza

Por Corresponsal
Agrupación La Pista

En el día de hoy se desarrolló una movilización del conjuntos de los sindicatos aeronáuticos (APA, APTA, APLA, UPSA, UALA, ATEPSA, ATCPEA) en el aeropuerto internacional de Ezeiza.

La medida fue convocada por la crisis que atraviesa el sector y que afecta directamente a sus trabajadores. Sólo en los últimos meses se firmó un acuerdo colonial de cielos abiertos con Estados Unidos, Avianca entró en convocatoria de acreedores y Andes está abonando el sueldo en cuotas y todavía no ha depositado el aguinaldo. Por el lado de Aerolíneas-Austral continúa el vaciamiento: acaban de despedir a trabajadores técnicos tercerizados en Uruguay y en la última reunión paritaria la propuesta de aumento salarial por parte de la empresa fue del 0%. El conjunto de los trabajadores de LASA se encuentran cesanteados y hay planes para privatizar Intercargo. El avance de las low cost como Norwegian, Flybondi y Jet-Smart se profundiza y, por ende, un sistema laboral ultra-precarizador y con flagrantes fallas en los sistemas de seguridad.

Como se ve, la llamada “revolución de los aviones” no es más que la profundización del vaciamiento de empresas estatales y el acaparamiento de las rutas y empresas nuevas por parte de los amigos del gobierno y el imperialismo yanqui, con la consecuente flexibilización laboral de los trabajadores del sector.

La manifestación de hoy, que pudo haber sido el puntapié para el inicio de un plan de lucha, fue raquítica. Sólo se movilizó un reducido aparato de los sindicatos. Ni siquiera convocaron al conjunto de los trabajadores, quienes en su mayoría se enteraron ese mismo día que se estaba realizando la medida. Ni hablar de convocar a asambleas para preparar la lucha o un cese de tareas para permitir una participación masiva.

La marcha fue precedida de una en Aeroparque la semana pasada y de la lectura de un mensaje por parte de los pilotos al finalizar los vuelos en el que denunciaban la crisis del sector, y que fuera respondida por el gobierno -en plena campaña antisindical- con un proceso para sancionar a esos pilotos, creando un mail para que los pasajeros denuncien en qué vuelos se leía el documento para después enviarles cartas de documento que son el inicio de sumarios.

Los eternos “Estados de alerta y movilización”, las medidas “creativas” como la lectura de documentos y las movilizaciones reducidas donde sólo convocan al aparato de los sindicatos sólo tienen como objetivo hacer que luchan para disimular la entrega.

En oposición a esta orientación, existe en la base aeronáutica un gran descontento y una voluntad de lucha. Así lo vienen mostrando la maciza adhesión a los paros generales, la extraordinaria movilización de los compañeros de APTA (que le ganaron la última asamblea general a la burocracia), o la lucha de los controladores aéreos que, con medidas “tradicionales” como un plan de lucha progresivo con paros escalonados, lograron la reincorporación de una despedida, el cierre de sumarios y una pauta salarial por encima de la del resto de los estatales.

El conjunto de las conducciones burocráticas buscan engañar a los compañeros planteando que la salida para los aeronáuticos pasa por el triunfo de Alberto Fernández en las elecciones. Pero en el encuentro sindical que convocaron para apoyar esa fórmula, el mensaje lanzado por Ricardo  Pignanelli del Smata fue “que esa discusión de la reforma laboral sea a través de los distintos convenios colectivos de trabajo” -exactamente lo que ha intentado hacer el macrismo en el sector aeronáutico en los últimos cuatro años. Recordemos también que durante la administración de Mariano Recalde en Aerolíneas se produjeron 11 despidos en los hangares de Ezeiza como represalia a un reclamo colectivo, que fueron perseguidos y despedidos delegados y activistas de tráfico y que con una profusa campaña mediática se acusó falsamente a los aeronáuticos de boicotear la empresa, cuando lo que se discutía era la seguridad aérea. No hay que olvidar que CKF transformó el Servicio de Control de Tráfico Aéreo en empresa y declaró su esencialidad antihuelga, ni las coimas a Ricardo Jaime por dejar ingresar a LAN y por los sobreprecios de los Embraer. 

Desde La Pista planteamos la inmediata convocatoria a asambleas unificadas en todos los lugares de trabajo, para preparar un paro activo de 36 horas con movilización a la Secretaría de Transporte, y defendemos el voto al Frente de Izquierda-Unidad, que plantea una salida de los trabajadores a la crisis nacional.

Compartir

Comentarios