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15 de agosto de 2019 | #1560

ATE Capital: el divisionismo se paga

En Capital, la Multicolor se ubicó en el tercer lugar con caso mil votos (6%), imponiendose en el INCAA, la Subsecretaría de Trabajo de Ciudad y la Dirección General de Música, y realizó importantes elecciones en el Inti (donde obtuvo el mismo porcentaje que en diciembre de 2018 cuando conquistó la Junta Interna), la Secretaría de Hacienda, el Indec, el Hospital Garrahan, y un debut auspicioso en Agroindustria.

La izquierda fue dividida en tres listas: además del reincidente sectarismo del MAS y Lerer (que retrocedió cien votos respecto de 2015, cosechando un magro 0,5%), ATE Desde Abajo (Poder Popular, Marabunta) junto a Opinión Socialista presentaron una boleta corta (la Blanca Violeta Granate) que dividió los votos que obtuvo el activismo a través de la Bermellón en 2015.

El divisionismo de la Blanca Violeta Granate estuvo sostenido en la necesidad de darle un “nuevo perfil” a estas agrupaciones, lo que en definitiva buscó eludir el debate sobre la orientación de ambas direcciones y su alineamiento con el kirchnerismo y el PJ. Sostuvieron planteos despolitizados (“cortá con la interna”) que no preparan al activismo y se colocaron en el frente “anti-Macri” junto a la burocracia, lo que sin embargo  tampoco les permitió capturar nuevos votos, terminando por detrás de la Multicolor. Al dividir los frentes, posibilitaron el triunfo de la Verde y Blanca en Trabajo, Promoción Social y Hacienda.

El corte de boleta de la BVG hacia la Multicolor nacional fue marginal (también se verificó un corte a favor de la Verde en el Inti y en el Ministerio de Defensa). Esta conducta es al menos contradictoria en fuerzas que integran el Frente de Izquierda-Unidad (Poder Popular) o que lo llamaron a votarlo (Opinión Socialista).

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