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15 de agosto de 2019

Avellaneda: no al cierre de Cartonera Acevedo

Concentración en la puerta el 22 para defender los puestos de trabajo

Luego de más de medio siglo de actividad, el pasado 22 de julio Cartonera Acevedo cerró las puertas de su  planta ubicada en el barrio de Piñeyro-Gerli, Avellaneda, suspendiendo a los 50 trabajadores, a los que se les adeuda el sueldo del mes de julio, se les pagó en cuotas el aguinaldo y se les redujo el salario en un 45 por ciento.

Un negocio capitalista

Según el titular de la empresa, Carlos Etcheverry quien también es presidente de la Cámara Argentina de Fabricantes de Carton Corrugado, las suspensiones se dan “a causa de la fuerte inflación y devaluación, que nos impide poder seguir comprando materia prima” (La Voz de Piñeyro, agosto 2019).

Este mismo sujeto, el pasado diciembre, en la cena anual de dicho nucleamiento empresarial afirmaba, analizando la crisis económica, que “aunque no se vislumbre luz al final del túnel, nosotros siempre sabemos encontrar la punta del ovillo. Este es un sector que es generoso”.

Pero, ante el agravamiento de la crisis económica y su influencia sobe la actividad de la fábrica, Etcheverry no duda en descargarla sobre las espaldas de los trabajadores,  ajustando las condiciones  salariales de los operarios, con la amenaza de perder sus puestos de trabajo.

De todas maneras, la crisis, expresada como justificativo para suspender la producción no aparece como claramente justificada.  La Smithers Pira (autoridad mundial de suministro de la industria del embalaje) pronostica que el mercado general de envases para comercio electrónico crecerá rápidamente en los próximos años, expandiéndose a una tasa de crecimiento anual del 14,3% desde 2017 hasta 2022.

La cartonera Acevedo, cotiza sus acciones en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, y está eximida impositivamente y beneficiada con subsidios a la producción por parte del Ejecutivo municipal. Sus trabajadores destacan que en 2008 funcionaban 3 turnos y que, a partir de 2016, fue reduciéndose la actividad hasta llegar a la actual parálisis.

Una alternativa de los trabajadores

Ante este cuadro, el accionar de la burocracia del sindicato de trabajadores papeleros fue de absoluta contención pro patronal. Se le repartió un bono de $3000 a cada suspendido y se les anticipó “grandes posibilidades de que la planta no reabra”.

Todo esto sin tomar ninguna medida para obtener lo adeudado y proteger los puestos de trabajo.

El silencio del Ejecutivo municipal juega en beneficio de una patronal que se ha llevado sus ganancias y amenaza con dejar en la calle a los trabajadores.

Las cesaciones en Acevedo se suman al cierre en la papelera Ansabo (Quilmes), donde sus 45 trabajadores luchan por su reactivación. Hay que sumar a Acevedo a esta lucha y plantearse ocupar la planta contra un eventual cierre y en reclamo de todo lo adeudado.

Hay que exigirle a la Federación sindical (FOEIPCyQ) que convoque a una asamblea de delegados de base para debatir la situación laboral y salarial en todas las plantas, ya que, en lugar de esto, la burocracia realiza charlas con las patronales para discutir como “adaptarse a las nuevas modalidades de trabajo” abriendo las puertas a una reforma laboral precarizadora.

Estos ataques, acoplados a una devaluación e inflación que aniquila las condiciones mínimas de vida del pueblo trabajador, ponen al orden del día la importancia de la irrupción del movimiento obrero.

Vamos por un plan de lucha de los trabajadores papeleros y cartoneros, arrancando por un paro de 36 horas.

Ocupación de toda empresa que cierre, suspenda o despida masivamente.

El próximo 22 de agosto culmina el plazo de suspensión puesto por la patronal. Unamos fuerzas en las puertas de la planta en defensa de todos los puestos de trabajo. Si tocan a uno tocan a todos.

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