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17 de agosto de 2019

La tregua de Alberto Fernández y la burocracia sindical

En medio del mazazo del gran capital contra la clase obrera y el pueblo trabajador posterior a las PASO, que significó un 35 por ciento de devaluación de los sueldos en un abrir y cerrar de ojos, Alberto Fernández anunció que “el 10 de diciembre hay que llamar a empresarios,  trabajadores y pactar 180 días de tregua” (Infobae, 16/8). La tregua planteada por el pejota-kirchnerismo es ya muy conocida: congelamiento de salarios derruidos por la inflación y la devaluación, precios en las nubes, y precarización de las condiciones de trabajo en nombre de la productividad. Es decir, una tregua que vale para los trabajadores, mientras las patronales descargan la crisis sobre nuestras espaldas.

La “tregua” de Alberto Fernández se asienta en el gran capital, los gobiernos y partidos del régimen del FMI y, fundamentalmente, en la colaboración de la burocracia sindical que, por su lado, avaló  todos los ataques, y asumió la tarea de inmovilizar al movimiento obrero. Héctor Daer dijo que “en la CGT no se está hablando de paro". Poco después saludó los anuncios miserables de Macri “con agrado” porque “muestran la preocupación oficial por resolver temas que afectan gravemente a la población”. 

Lo de las CTA es peor aún. Hugo Yasky se declaró en “estado de sesión permanente” para “que el voto popular valga más que la represalia y el daño económico de los especuladores” y así “llegar al mes de diciembre”. Es decir que no plantea ninguna medida de lucha frente a la confiscación de estos días. Hugo “Cachorro” Godoy, de ATE, reclama elecciones anticipadas.

¡Cuidar la institucionalidad y a Alberto Fernández!, es la consigna.

Pero la versión más acabada de esta política de inmovilización de la clase obrera fue expresada por Roberto Baradel, quien ponderó en un reportaje radial al gobernador electo Axel Kicillof “que dice que los docentes son la segunda familia”  (Somos Radio, 16/8).  Las declaraciones de Baradel se producen a horas de una brutal represión en Chubut contra los trabajadores estatales y docentes de esa provincia a manos de otro gobernador del Frente de Todos, Mariano Arcioni, que culminó con detenciones arbitrarias, entre ellas la del secretario general de Atech Sur, el sindicato docente de la provincia, Daniel Muphy. Lógicamente, Ctera no ha dicho esta boca es mía.

Como en Chubut, los trabajadores debemos ganar las calles para derrotar este nuevo ajustazo. En  ese camino, llamamos a los trabajadores a sumarse a la movilización convocada por el Plenario del Sindicalismo Combativo el jueves 22 a Plaza de Mayo (que también pasará por el Ministerio de Trabajo) por el conjunto de los reclamos obreros, el no pago de la deuda externa, la nacionalización de la banca y del comercio exterior, y un congreso de delegados mandatados por la base que resuelva un paro activo nacional de 36 horas y un plan de lucha, que pase por encima del corset de la burocracia sindical.

Fuera el régimen del FMI, por una salida política de los trabajadores.

 

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