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19 de octubre de 2019

Hugo Yasky en el coloquio IDEA

Un “nac and pop” interlocutor del gran capital

La segunda jornada del Coloquio de IDEA, integrado por las 500 empresas que dominan el 50 por ciento de la actividad económica y más de la mitad de los empleos formales del país, fue el escenario para estrenar la todavía en debate unidad de la CTA con los gordos de la CGT.

Efectivamente, junto al patotero secretario de la UOCRA, Gerardo Martínez, ex colaborador de los servicios de la dictadura videlista, Hugo Yasky y Sergio Palazzo, secretario general kirchnerista de La Bancaria, dieron garantías de su compromiso de ser pivote de un plan de guerra contra la clase obrera de largo aliento, ante un auditorio colmado por los principales CEOs que han sostenido el “gobierno de ricos” del presidente  Macri.

El día anterior, este mega encuentro del gran capital había dejado en claro que el pacto social que la burocracia sindical les ofreció sin condiciones en la voz de Héctor Daer, secretario general de la CGT, era una vía para retomar el objetivo de la reforma laboral, que Macri intentó pero debió archivar cuando quedó claro que no tenía los recursos políticos para enfrentar una pueblada obrera como la que rechazó la reforma previsional en diciembre de 2017.

En esa jornada, Luis Galli, el CEO del grupo Newsam (electrodomésticos), asiduamente visitado por Macri, declaró que, “aprendiendo del pasado reciente”,  un amplio acuerdo de empresarios, sindicatos y gobierno debe estar al servicio de que “ el próximo presidente debe hacer las reformas previsional, laboral y tributaria al comienzo de su mandato” ( La Nación, 17.10). 

Para alegría de sus interlocutores, Yasky  en su intervención respondió justamente que “estamos dispuestos a consensuar y lograr un acuerdo, pero que no sea sólo un acuerdo corto, sino también que sea a largo plazo, porque es el momento de un consenso social para construir una salida de la crisis". 

La pretendida “autonomía” de los Yasky siempre fue papel mojado, pero ahora la integración estatal de  la CTA ha llegado a su estación terminal.

No sólo Caló entrega las condiciones laborales

Este desembarco de Yasky en el Coloquio de IDEA es la firma indeleble de esta burocracia sindical de avanzar en uno de los objetivos de Alberto Fernández, que es disolver los convenios colectivos de trabajo. 

En el caso de la CTA, ello significa terminar con el Estatuto del Docente y con la estabilidad laboral, que también gozan los trabajadores estatales que integran las plantas permanentes.  Este es un viejo anhelo del pejota-kirchnerismo –coincidente con el conjunto de la burguesía argentina- , como lo hizo el “nac y pop” de Rafael Correa en Ecuador, que le impuso a los docentes el examen de reválida de matrícula permanente y, de acuerdo a los resultados de la evaluación, la salida inmediata del sistema educativo.

Esto ya fue delineado en la Ley de Financiamiento Educativo kirchnerista de 2005 en su artículo 10 (“el Ministerio de Educacion, Ciencia y Tecnologia , juntamente con el Consejo Federal de Cultura y Educación y las entidades gremiales docentes con representación nacional, acordarán un convenio marco que incluirá pautas generales referidas a: a) condiciones laborales, b) calendario educativo, c) salario mínimo docente y d) carrera docente”). 

Esta confesión de que el objetivo estratégico es la reforma laboral contra la docencia fue también votada por todos los ministros de educación en el Consejo Federal de Educación (CFE)  bajo el actual gobierno, en ocasión de poner en práctica las Secundarias 2030, cuyas metas fueron  promovidas a partir de los acuerdos resueltos “en el marco de los lineamientos establecidos en el Plan Estratégico Nacional 2016-2021, Argentina Enseña y Aprende”, Resolución CFE N° 285/16.

Efectivamente, en el Documento Marco para la implementación de la Secundaria 2030, todos los ministros del Frente de Todos firmaron que “la normativa jurisdiccional vigente puede representar un obstáculo a la hora de implementar las estrategias innovadoras dentro de la organización escolar” y que las escuelas pioneras “deberán ser respaldadas bajo una nueva normativa que permita  innovar en los aspectos deseados”.

El papel de los sindicatos opositores y multicolores 

El freno a esta política estuvo en la garra de la docencia y en la acción de los sindicatos y seccionales antiburocráticos de Ctera y de Ate. Esa lucha fue posible gracias a la defensa en su interior de la política del frente único, un programa independiente del estado y de la burocracia sindical y el método de la discusión asamblearia y la realización de plantes de lucha con paros y movilizaciones fueron un canal de expresión y organización de toda la docencia, como los Sutebas multicolores en la provincia de Buenos Aires, Ademys en CABA, Amsafe-Rosario o Adosac, en Santa Cruz, entre otros. Es el programa y los métodos de los docentes de Chubut, que les toca enfrentar esta ofensiva por adelantado, de la mano del gobernador del Frente de Todos Mariano Arcioni.

Defendemos estas conquistas sindicales en función de la organización de la lucha que docentes y estatales deberemos enfrentar con el Pacto Social de Alberto Fernández y de toda la burocracia sindical.

 


 

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