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13 de enero de 2020

Conciliación obligatoria en Gri Calviño

Un primer round ganado por los trabajadores de la metalúrgica de Bosques.

Luego de poco más de setenta y dos horas de paro de los doscientos ocho trabajadores metalúrgicos de esta empresa fabricante de torres destinadas a la energía eólica, la Secretaría de Trabajo de Quilmes decretó la conciliación obligatoria, retrotrayendo en consecuencia la situación al estado anterior al conflicto. Esto implica que a partir del 9 de enero y por quince días hábiles (o cinco más) los trabajadores mantienen el régimen de tres jornadas trabajadas y tres de descanso en cuatro grupos, con cada jornada de doce horas, lo cual implica 36 horas de trabajo, pero con una remuneración equivalente a 48 horas trabajadas, con el agregado de la conquista del comedor de fábrica, todo lo cual pretendía ser desconocido de hecho y en forma arbitraria por la patronal. Se trata de un triunfo momentáneo, pero importante, durante el cual los trabajadores deberán prepararse para una eventual nueva ofensiva patronal o provocaciones de la misma.

Cabe mencionar que la empresa despidió en marzo a treinta trabajadores, cuando estaba en funciones otra comisión interna, y que lo que acaba de suceder (el intento de cambio de condiciones laborales) es otra tentativa de avanzar sobre los trabajadores. En rigor, estamos asistiendo a una ofensiva de conjunto de las empresas eólicas. Desde noviembre de 2019 varias empresas de la rama han comenzado a despedir y suspender trabajadores. Genneia, una de las empresas que forma parte de la CEA, despidió en noviembre 900 trabajadores que trabajaban en la construcción de parques eólicos Chubut norte 3 y 4, Nordex despidió a quinientos obreros, y además amenazó con cerrar durante el primer cuatrimestre de 2020(wwwhernandobry.com), y algo similar, de acuerdo a la misma fuente amenaza con suceder con Gri Calviño, Halzea Sica, y Vestas, empresa esta que además de ensamblar autogeneradores, es la encargada de comercializar la producción de Gri Calviño.
 

Lo sucedido en Gri Calviño forma parte de una ofensiva generalizada de las empresas de energía renovable contra sus trabajadores en el marco de una reestructuración de toda la actividad por la caída de las inversiones en el sector. Es necesario poner énfasis en las superganancias que en años recientes han obtenido estas empresas debido a la ley 27.191 de energía renovable, sancionada en 2015 durante el gobierno de Cristina y reglamentada en 2016 durante el gobierno de Macri, que dio lugar a la exención impositiva de todas las empresas del ramo, y a subsidios multimillonarios por parte del plan RenoVar. Queda claro que todas las empresas eólicas (incluida Gri Calviño) han sido beneficiarias de prebendas enormes por parte de los gobiernos de Cristina y Macri, que les permitieron obtener beneficios superlativos.

Ahora que el Estado necesita recurrir a un recorte en los subsidios y exenciones impositivas para pagar la deuda al fondo monetario y a los fondos de inversión, porque no son suficientes los ataques al salario y las jubilaciones de los trabajadores, las patronales pretenden descargar la falta de esos beneficios parasitarios atacando a los trabajadores, sus conquistas y sus puestos de trabajo.

Que la crisis la pague Gri Calviño; que se abran los libros de la empresa, que los trabajadores investiguen donde han ido a parar las superganancias, ningún despido. Que la UOM llame a un inmediato plenario de delegados para defender los puestos de trabajo y las condiciones laborales contra los avances de la patronal.

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