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19 de febrero de 2020

Cavalieri encuadra la paritaria de Comercio en los términos del gobierno y el FMI

El periódico Ámbito Financiero dio a conocer en el día de hoy el acuerdo alcanzado entre el secretario general del sindicato de Comercio, Armando Cavalieri, el ministro de Trabajo Claudio Moroni, y la Cámara de Comercio, que materializa la política oficial del gobierno de implementar sumas fijas en los acuerdos paritarios, evitando establecer porcentajes y mucho menos la ya famosa cláusula gatillo. El objetivo es atar los salarios a las negociaciones con el FMI: es decir, a la sostenibilidad de un acuerdo con los bonistas privados.

El anuncio no es antojadizo, de concretarse estos trascendidos Cavalieri le ofrecería un favor enorme a la política salarial de ajuste del gobierno de Fernández, que busca desindexar los acuerdos y proceder por medio de aumentos que no pongan en riesgo las negociaciones con los acreedores de la deuda, ni mucho menos los términos que se pacten con el FMI y los bonistas privados.

Los términos de Fernández

El gremio de Comercio representa a unos 1,2 millones de trabajadores, liderando el ranking de los sindicatos más numerosos. Las paritarias de Comercio suelen jugar el papel de acuerdos “testigo” para el resto del sector privado. El propio Cavalieri se ha prestado a los sucesivos gobiernos para jugar este miserable papel que sirve a los solos fines de hundir el poder adquisitivo de los trabajadores y trabajadoras del país. La misma consistiría en transitar el primer semestre con sumas fijas, para luego encuadrarse bajo un eventual “acuerdo salarial con pauta general”, es decir, bajo los términos de las negociaciones del gobierno con el FMI.

El pacto en cuestión ocurre con oportunidad de la cláusula de revisión que debe discutir la actualización de los salarios de Comercio ante la inflación. La paritaria 2019-2020 cerró en un 30% en cuotas –de las cuales aún falta percibir un 7,5% que rige a partir de marzo- muy por detrás de la escalada inflacionaria que supera el orden del 53%. De concretarse el acuerdo se integrarían al salario los $4.000 del decreto 14/2020 y se agregarían otros $2.000 para el primer trimestre del año a modo de cerrar la paritaria 2019. Esto llevaría a la categoría promedio a $41.000 reflejando un aumento del 52%, que apenas supera el umbral de la canasta familiar para no ser pobre.

Lo que esconde este acuerdo es que una parte importante de los incrementos aún no se han percibido, por lo que los efectos de la inflación han hecho ya su daño sobre el poder adquisitivo de los trabajadores. Otra cosa que no queda en claro es si esta modalidad de establecer aumentos mediante sumas fijas terminará por achatar las escalas salariales a falta de la aplicación de un aumento bajo la modalidad porcentual. En tal caso estaríamos ante una nueva estafa similar a la que el gobierno quiere aplicarles a los jubilados con los aumentos segmentados.

Una pieza clave del armado es el abogado Alberto Tomassone quien oficiara de asesor del sindicato de Comercio para pasarse a las filas del equipo del ministro de Trabajo. A Cavalieri y al gobierno los unen varios vasos comunicantes.

Paritarias

Como parte del operativo para contener los salarios, Alberto Fernández se ha reunido recientemente con Hugo Moyano y Héctor Daer. La burocracia se muestra alineada con el gobierno, pero actúa temerosa porque sabe el rechazo que despierta en las bases el ataque a las paritarias. Por eso, el planteo de las sumas fijas ha recibido una adhesión disímil en los diferentes gremios.

La necesidad de una profunda deliberación en las bases y la defensa de las paritarias libres y de las jubilaciones, están al orden del día cuando tenemos en puertas las negociaciones paritarias de la mayoría de gremios privados y públicos. Por un congreso de delegados con mandatos de asambleas y plenarios que vote un plan de acción contrapuesto a la subordinación de las burocracias de la CGT y las CTA.

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