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20 de febrero de 2020

Bono trucho para salarios estatales en Chubut: el gobierno confirmó su ofrecimiento

El ministro de gobierno de Arcioni, José Grazzini, confirmó que ofrecieron pagar parte del salario de los y las trabajadoras estatales con un bono. La propuesta oficial fue a la dirección provincial de ATE, encabezada por el secretario general Guillermo Quiroga. La directiva de Quiroga no sólo no rechazó la propuesta sino que abrió una ronda de consultas con las seccionales para ver si podría hacer pasar el acuerdo. Grazzini también confirmó que “lo están analizando” y agregó: “Se intenta que el bono pueda ser atrayente para los trabajadores y que sea de forma voluntaria para todo aquel que lo quiera aceptar y le pueda servir para ser canjeable en cualquier situación y lo pueda recibir el propio banco del Chubut”. El propio Arcioni admitió que “se está trabajando” en esta alternativa. Fabián Puratich, Ministro de Salud, aseguró que el área de Economía “presentará un borrador explicando las pautas del mismo”.

De este modo, las primeras líneas del gobierno provincial ratifican lo que hasta ahora era un rumor: la posibilidad de emitir una cuasimoneda para pagar los salarios de docentes y estatales que en Chubut cobran de modo escalonado, además de sufrir el no pago de cláusulas gatillo homologadas durante 2019.

“El Bonate” y el “Bono 9 de Julio”

Crece el rechazo a esta variante entre los sectores de docentes y estatales, incluso entre las asambleas docentes que por estas horas están discutiendo la posibilidad de ir al no-inicio del ciclo lectivo, previsto para el 26 de febrero.

El bono trucho de Arcioni ya ha sido apodado el “Bonate”, entre sectores de los trabajadores de Salud que rechazan la orientación de la dirección de Quiroga, como es en el Hospital Regional y el Alvear de Comodoro Rivadavia, o entre las asambleas de Puerto Madryn, Trelew y Esquel. El cuerpo de delegados de la Regional Sur de Atech rechazó explícitamente la posibilidad del pago con un bono, en un comunicado difundido tras haber votado de modo unánime el no-inicio.

Analistas locales han comparado el bono de Arcioni con lo que fue el “Bono 9 de Julio” un empréstito promovido en 1962 por el entonces ministro de Economía, Alvaro Alsogaray, durante la presidencia de Arturo Frondizi. En este caso los empleados estatales  lo vendían especuladores a un valor nominal muy inferior, a veces hasta por un 20% o con suerte a un 30%.

Nuevos capítulos de la crisis

Como se ha caracterizado extensamente en Prensa Obrera, Chubut se encuentra en una crisis de deuda terminal. La posibilidad de defaultear sus vencimientos en dólares (908 millones) pondrían en cuestión, a nivel nacional, el mismo mecanismo jurídico-financiero de los fideicomisos, en el caso de Chubut, capitalizado automáticamente con la liquidación de las regalías petroleras. Se trata de una opción que podría tener un gran impacto en los planes de ajuste y reestructuración de la deuda por parte el gobierno de Alberto, que actúa bajo la batuta del FMI y los acreedores privados de la deuda externa.

El gobierno nacional, de la mano del ministro Guzmán, le “cortó el chorro” a Arcioni, no le girarán más fondos ni le permitirán emitir más deuda. Le han puesto como condición avanzar con un mega-ajuste que el gobernador aún no pudo hacer tratar en la legislatura. Esta parálisis política, sumada al colapso de la economía provincial y el temor a un nuevo “Chubutazo”, es lo que lleva al gobierno a la posibilidad de emitir estos “patacones chubutenses”.

Por estos días, Alberto Fernández ha recibido al burócrata petrolero “Loma” Ávila, principal apoyo de Arcioni entre la burocracia sindical, protagonista junto a su patota de la represión a los docentes en 2019. Alberto le ha comunicado las bondades de la “Ley Vaca Muerta” para la Cuenca del Golfo San Jorge (Chubut y norte de Santa Cruz), la mayor productora de petróleo convencional: las nuevas inversiones podrían postergar durante la fase de exploración el pago de regalías, además de poder girar dólares a sus casas matrices. Por su parte Ávila ha dicho que quiere formar el “albertismo” en Chubut. “Dime quien te promociona y te diré quién eres”. A su vez, se dirime en la justicia una supuesta causa de espionaje y amenazas que denuncia hacia su persona el mismísimo vice-gobernador, Ricardo Sastre, pues miembros de la fuerzas de seguridad le habrían avisado que le querían “hacer una cama” relacionada con el narcotráfico.

A este régimen podrido es necesario oponerle una salida de fondo: el no pago e investigación de la deuda provincial, un plan de lucha diseñado por un congreso de delegados de base de todos los sindicatos. Arcioni se debe ir por la movilización popular. La crisis la tienen que pagar los históricos protagonistas del saqueo: las petroleras, Aluar, los terratenientes y las pesqueras. No los trabajadores a costa de sus derechos más elementales. Es necesario dar curso a una salida de poder propia, independiente.

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