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26 de marzo de 2020

Rio Negro: centenares de docentes sin trabajo y estudiantes sin continuidad pedagógica

Por
Luis Reyes y Marcelo Ríos Secretario de formación política de UnTER seccional Allen

La política de ajuste y recorte presupuestario de la gobernadora Arabela Carreras, que viene de imponer salarios de pobreza, continua con la suspensión de las asambleas docentes para la toma de cargos, sin tomar ninguna medida que dé respuesta a los docentes que han quedado sin cargos, dejando a centenares de docentes sin trabajo y sus familias sin asistencia y recursos para cubrir lo básico y elemental. Un elemento que se suma al desatino gubernamental, es que miles de alumnos y alumnas se encuentran sin continuidad pedagógica en tiempos de coronavirus.

El esfuerzo con que cada institución educativa, y la docencia en general, han organizado y sostenido la continuidad pedagógica sin apoyo y recursos por parte del Ministerio de Educación, se choca con la falta de docentes en muchos grados y materias, que preparen las clases a distancia. Más si tenemos en cuenta, que esta situación obliga a utilizar más estrategias didácticas y demanda un mayor esfuerzo, ya que la presencialidad es insustituible.

Un gobierno que vulnera el derecho a la educación de niños y niñas, el derecho al trabajo a la docencia y que no destina los recursos para enfrentar la crisis en salud y educación, no puede ser doblegado por medio de las impotentes notas de la conducción de UnTER Central, que aprovecha la cuarentena para afirmar su política de desmovilización de las bases docentes.

Arabela Carreras viene de sufrir una dura derrota cuando se produjo la enorme rebelión docente, que se llevó adelante en numerosas escuelas, donde asambleas impulsadas por los sectores combativos y por Tribuna Docente determinaron el retiro e inmediato cese de actividades para proteger nuestra salud y la de nuestras familias, ante el intento de que la docencia asista a las instituciones a pesar del coronavirus. Este proceso de lucha fue acompañado por las seccionales y agrupamientos de oposición, entre ellas UnTER Allen, sobrepasando a la burocracia que se había acomodado a las circunstancias con su mero reclamo vía notas.

Desde Tribuna Docente exigimos al gobierno $30.000 a cada docente que haya cesado al 10 de febrero y que no haya podido tomar cargo en las asambleas. De igual manera exigimos que no se le de baja como beneficiario de la obra social Ipross a ningún compañero y compañera. Demandamos que se garantice el derecho a de cada alumno y alumna a una educación digna y de calidad.

Ampliemos este reclamo por medio de las vías a nuestra disposición. El Estado es responsable de darle una respuesta a cientos de docentes que no cuentan con ningún ingreso en estos difíciles días.

 

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