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28 de marzo de 2020

Arcor Arroyito: Trabajadores bloquean portón para exigir que se cumpla con la cuarentena

Los trabajadores de expedición de Arcor Arroyito, junto al Stia regional recuperado hace unos años a través de  un proceso antiburocrático que desplazó a una conducción ligada a la Federación, bloquearon los portones para impedir que ingresen los camiones que vienen del exterior a cargar mercadería. En esta planta se producen golosinas, o sea  productos que no son esenciales para la alimentación de la población, y funciona como centro de distribución de todo Arcor. Si a esto se suma que la producción que se está realizando es para exportar, queda claro que estamos ante otra patronal que en pleno ascenso de infecciones por  corona virus, lejos producir  para el abastecimiento, expone a los obreros para continuar con su lucro.

La protesta tuvo como eje central el pedido de que se cierre directamente expedición, debido a que el día martes ya se había reclamado que no se dejara entrar un camión que venía de descargar mercadería de Chile. Tres días después, la patronal hizo ingresar a un camión proveniente de Paraguay, a pesar de que los trabajadores intentarlo impedirlo.

El planteo es simple y ajustado a la ley. Lo que exigen los trabajadores es lo que el Estado de conjunto promueve hasta el cansancio: todo aquel que no preste un servicio esencial que cumpla la cuarentena, y estrictamente  si viene del extranjero. Si un operario va a exponer su salud y su vida, que sea para el abastecimiento de la población, no para la exportación.

Para completar el cuadro, cuando los trabajadores les solicitaron a los adicionales de la policía provincial contratados por  la planta  que no permitan cargar los camiones ya que sus choferes venían del Paraguay y no habían cumplido la cuarentena, la respuesta de los uniformados fue que ya le habían tomado la temperatura al ingreso. Esto en un marco donde la policía de Schiaretti está reprimiendo con balas de plomo en los barrios más humildes y ya hay más de 2000 detenidos en Córdoba. El gobierno provincial y sus fuerzas represivas garantizan la producción de Arcor mientras militarizan la provincia para imponerle la cuarentena a los sectores precarizados que viven de changas diarias para poder comer.  

Como los gerentes han hecho oídos sordos frente a este reclamo, los trabajadores decidieron tomar la portería hasta que se dejen de cargar los camiones que están destinados a la exportación.

La situación de Arcor de distintas formas se reproduce en toda la industria de la alimentación. Las patronales aprovechan los beneficios que les otorga el gobierno Nacional mediante un decreto reciente destinado a garantizar el abastecimiento de la población para aumentar sus ganancias mediante la elaboración  de productos  que  no cumplen este requisito y que se realizan sin las mínimas condiciones de protección a los trabajadores. Peligra, así,  la salud de obreros y consumidores.

Sólo en Córdoba, llovieron las denuncias de trabajadores al sindicato. En algunas plantas, se paró la producción definitivamente para garantizar la cuarentena, como es el caso de dos fábricas proveedoras de helados Grido.

Mientras tanto,  Stia Córdoba, cuyo Secretario General Morcillo dirige la Federación, se limita a correr detrás de los acontecimientos o a pedirle al sector empresarial que “reflexione ante los riesgos” de los compañeros, como expresa un comunicado emitido ayer por la Federación.

Los trabajadores de la alimentación toman nota, al igual que los trabajadores de la salud y los sectores más precarizados quienes continúan trabajando en Córdoba, de que la pandemia entró a la Argentina por los sectores más acomodados, pero que son ellos quienes la sufrirán masivamente. Está claro que el Estado no tiene entre sus propósitos imponerle condicionamiento a las patronales y, mucho menos, pararle la línea de producción por mucho tiempo. La organización de los trabajadores y de los sectores más oprimidos es la garantía para evitar que esta pandemia se transforme en una catástrofe aún mayor para nuestro país.

 

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