fbnoscript
30 de marzo de 2020

Tucumán: llueven las denuncias al Ministerio de Desarrollo Social

El primer precarizador es el Estado.

Estas casi dos semanas de cuarentena han expuesto la situación de extrema vulnerabilidad de lxs trabajadores de todo el país: despidos, suspensión de pago de salarios y reducciones, falta de condiciones mínimas de higiene, flexibilización, cientos de abusos por parte de la patronal, etc. Y Tucumán no es la excepción.

En los últimos días, trabajadores que dependen del Ministerio de Desarrollo Social de la provincia giraron cartas públicas con denuncias ante la precarización que están viviendo. 

El Observatorio de la Mujer, dependiente de este organismo y de la Secretaría de la Mujer, congrega a psicologxs, abogadxs y trabajadores sociales que cumplen con las tareas de acompañamiento a mujeres víctimas de violencia que están en situación de vulnerabilidad. Denuncian que son contratadxs como “locación de obra” (lo que lxs excluye de estabilidad laboral, seguridad social, vacaciones, licencias, obra social, aguinaldo, aportes, etc.) y deben renovar su contrato cada seis meses; cuando estos expiran, y hasta ser renovados, el proceso indispensable de acompañamiento se ve interrumpido. Además, los sueldos jamás son pagados en tiempo y forma, actualmente tienen adeudados desde el mes de noviembre a la fecha, arrastrando cientos de perjuicios para ellxs. 

En este mismo sentido, lxs trabajadores de la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia (DiNayF) -compuesta por los Dispositivos de Cuidado Institucional (que albergan a niñxs y adolescentes que por algún motivo son separadxs de sus familias), los Equipos Territoriales de Protección y Promoción de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes y los Equipos que trabajan con adolescentes en Conflicto con la Ley Penal- realizaron la denuncia, también mediante carta pública, de la situación laboral de precariedad que están sufriendo. 

Perciben también la figura de “locación de obra” y “locación de servicio”, cuyos contratos debían renovarse en diciembre pasado, mientras que los contratos de otrxs se vencen en abril, sin tener certeza alguna de cuál será su situación laboral en un par de días. 

Los salarios adeudados también son moneda corriente, quienes ingresan en la categoría de trabajadorxs contratadxs no tuvieron ni un solo pago en lo que va de 2020 y esto es algo que se repite cada inicio de año. A esta situación se le suma que estos contratos duran unos cuantos meses (1, 3, 6 dependiendo de las voluntades) y, cada vez que caen, cae también la obra social. Por otro lado, en los contratos el personal “contratado” figura como personal de reemplazo, es decir, destinadxs a cubrir licencias, vacaciones, etc. de lxs compañerxs de planta, pero en la realidad realizan el mismo trabajo y con la misma carga horaria que cualquier trabajadxr de planta transitoria o permanente sin gozar de vacaciones, feriados, bonificación de horas extras. 

Actualmente existen cientos de compañerxs que se encuentran en condiciones de pasar a planta transitoria, algunxs llevan más de 10 años con este tipo de modalidad. 

Esta situación se vio agravada, en este año, con la no renovación de contratos de un gran número de trabajadorxs.

Como si el panorama no fuese ya desalentador, se suma el desfinanciamiento total en cuanto a recursos humanos (falta de personal y sobreexplotación del existente) y las pésimas condiciones materiales para llevar adelante el trabajo cotidiano, atentando todo ello directamente sobre lxs niñxs y adolescentes que terminan siendo violentadxs sistemáticamente por el Estado, un Estado que debería restituir los derechos que les han sido negados ¿Acaso no es esa la razón primera de que existan estos dispositivos?

Mientras desde organismos oficiales quieren instalar el #CuidemosAQuienesNosCuidan, lxs trabajadores entendemos que esto es solamente un discurso demagógico: la salud pública se ve desguazada y quienes ejercemos el rol de cuidado y acompañamiento en estos organismos nos vemos desamparadxs ante la desidia estatal que pretende seguir naturalizando las violencias que sufrimos nosotrxs y también las personas contenidas en estos espacios, las más violentadas y olvidadas por el Estado y el sistema capitalista: las mujeres, lxs niñxs y adolescentes pobres sin cuidados parentales y en conflicto con la Ley Penal.

Frente a esto, lxs trabajadores del Ministerio de Desarrollo Social nos seguimos organizando. Desde el Partido Obrero nos solidarizamos y nos sumamos a la exigencia del pase a planta inmediato de todxs ¡Basta de precarización laboral! ¡Aumento de presupuesto ya para los dispositivos de acompañamiento y contención! 

 

Compartir