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9 de abril de 2020 | #1588

Dánica Llavallol, en lucha contra los despidos

El despido de cinco trabajadores en Dánica desató un paro total en la planta de Llavallol la semana pasada. La patronal argumenta que se trata de despidos “con causa”, por lo que no estarían alcanzados por el limitado decreto de prohibición de despidos de Alberto Fernández. La patronal pretendía que las jornadas laborales alcancen las 12 horas, exponiendo por más tiempo a los trabajadores al contagio del Covid-19. Según la empresa, el rechazo a realizar horas extras es la causa de los despidos.

Tras los despidos y el paro como respuesta, el Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria con los despedidos adentro, pero la empresa la desconoce. La patronal colgó un cartel en la puerta, anunciando el cierre hasta nuevo aviso. Hasta el momento no existe audiencia ni instancia de negociación; la empresa patea el tablero cerrando cualquier diálogo unilateralmente y decretando un lock-out en momentos donde la producción de Dánica es considerada esencial al ser parte del rubro alimenticio.

Los atropellos patronales son permanentes en esta planta de Llavallol, con despidos, ataques al salario y condiciones de trabajo, retiros voluntarios, cierre de un turno en producción y una deuda salarial que se arrastra desde julio de 2019 al no reconocer el aumento del 25% de salario firmado en acuerdo paritario y que ya acumula unos 200 mil pesos por trabajador, aproximadamente. Tampoco se pagó el bono de fin de año de 52 mil pesos.

Pasado el plazo para que se depositen los salarios de la quincena de marzo, la empresa ha retenido el sueldo de la mayoría de los trabajadores, pagando una parte de la quincena a un sector minoritario del personal. Frente a este nuevo atropello y una nueva medida contra los trabajadores y la cuarentena por parte del grupo Beltrán, debe plantearse, por un lado, que el gobierno provincial, que asegura haber colocado una multa de 3 millones de pesos a la parte empresaria, garantice los salarios de todos los trabajadores de Dánica y, por otra parte, que se abran los libros de la empresa para verificar sus ganancias y a dónde fue dirigido el dinero que les debe a los obreros desde julio del año pasado.

La fuerte lucha de los aceiteros de Dánica reclama de una acción del conjunto de la Federación Aceitera, por la reincorporación de los cinco compañeros y por todas las reivindicaciones, deuda salarial, bono y condiciones de trabajo.

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