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31 de mayo de 2020

Docentes Neuquén: el 4 y 5 de junio debemos ir al paro por nuestros reclamos

Convirtamos el “apagón educativo” en un gran paro educativo con movilización a Casa de Gobierno.

A más de dos meses de iniciada la cuarentena y el cierre de clases presenciales, la conducción del sindicato docente de Neuquén, Aten (TEP-Celeste), está convocando para el próximo 4 y 5 de junio a un denominado “apagón virtual educativo”, que según estos consistiría en “apagar por 48 horas las computadoras y los celulares”.

Quienes en nombre de un “trabajo silencioso” denostaron las acciones que convocamos desde la oposición, lanzan este “apagón virtual”, aunque no lo convocan como paro o medida de fuerza. Y la diferencia no es semántica. Porque el Ministerio de Educación y el Consejo Provincial de Educación (CPE), ya se han preparado instrumentando a través de diversos mecanismos la imposibilidad individual de cada docente para desvincularse de los requerimientos de las/os estudiantes y sus familias o del control del funcionariado del sector.

Como ya hemos denunciado, el CPE, a través de la Resolución 230/20, puso en manos de las familias la elección del tiempo de esa vinculación virtual (obligando al docente a estar a disposición muchas más horas de las que cobra por su jornada laboral), y hay escuelas donde los directivos hasta han armado grupos de WhatsApp, de prepo, entre familias y docentes.

“La carga horaria se desdibuja, no importa qué hora es cuando un alumno llama para consultar por una duda”, confirma una maestra entrevistada por el diario Río Negro (30/5/).

En el CPE hasta han creado un plan de conversatorios para que las familias dialoguen con los docentes, donde estos deben inscribirse, y por lo tanto dejar anotada una vía para ser conectados. Es decir que la patronal se preparó para el “apagón”, a sabiendas que será muy difícil, en medio del aislamiento y como acción individual, sobrellevar 48 horas con nuestras computadoras y celulares apagados.

El reclamo y la presión de las familias se hará sentir apenas se encienda una PC o un celular en la necesidad de conectividad no laboral, y el docente será sometido a la presión de funcionarios y de las familias para enviar tareas y prestar asistencia requerida, sin poder ampararse en el hecho que su sindicato ha convocado a un paro, y como tal, no realizar ninguna tarea escolar durante la medida de fuerza.

La cuestión se ha agravado en las últimas 24 horas, porque el gobierno no anunció aún el cronograma de pagos de salarios de mayo, y menos aún que los pague íntegramente, mientras sigue sin cubrir las vacantes desde marzo de 500 cargos y 3.000 horas cátedra. También ha quedado expuesto que el gobierno debe al ISSN (obras social y Caja Jubilatoria) unos 2.800 millones de pesos en concepto de cargas sociales. Por lo tanto, han cesado algunas prestaciones de salud y los jubilados siguen sin cobrar la cuota del Fonid (Fondo Nacional de Incentivo Docente) pactada en la paritaria nacional.

Desde Tribuna Docente y la oposición Multicolor estamos convocando, con un pliego de respuestas a todos estos reclamos, para que el 4 y 5 en lugar de “apagón” sea paro y uno de los dos días movilizar a los centros del poder político.

Si no dan respuestas al viernes se esta planteado parar toda la semana que viene.

¿Por qué el TEP se refugia en la virtualidad?

Como dirección de un sindicato, la ligazón política con el gobierno nacional de Alberto Fernández y Cristina, y su entrelazamiento en reformas pedagógicas con el MPN (Movimiento Popular Neuquino), el TEP (Trabajadorxs por una educación Popular) se colocó desde el primer minuto del lado de la regimentación social de la cuarentena.

Fueron muy lejos en ese camino, incluso poniendo los bienes y recursos de Aten al servicio de los Comité de Crisis que actuaron como los organismos de coordinación de las medidas represivas y los operativos policíacos contra los reclamos sociales.

A medida que la oposición nucleada en la Multicolor impulsaba las acciones presenciales, empalmando con otros sectores como el Polo Obrero, ceramistas y otras organizaciones, la marcha de los mineros que el 29 de abril llegó a la Capital, y más tarde su victoria, desnudaron que las críticas a las acciones presenciales por parte del TEP eran pura y total adaptación a los gobiernos e impotentes para conseguir siquiera medidas parciales. Por eso intentaron un par de acciones presenciales cuasi clandestinas, con tres o cuatro dirigentes solamente.

El TEP insiste en la virtualidad, convoca a un “apagón” de computadoras y teléfonos. Es evidente que no quiere sacar los pies del plato del plan regimentado de los gobiernos, pero finge que lucha.

El gobierno ha redoblado su provocación, llamando el día 5 de junio (uno de los del “apagón”) a uno de sus conversatorios, esta vez una charla en educación ambiental.

Lo nefasto es que para el día anterior, el frente Bermellón (PTS y otras agrupaciones) que debería sumarse al reclamo del paro, convoca a... ¡otra charla en la virtualidad!

Es decir, la patronal, la burocracia sindical, pero también el PTS y aliados en la Bermellón, agrupan esfuerzos por mantener en la virtualidad la expresión de los reclamos, en un momento donde las movilizaciones obreras recorren el país, y también el mundo, y cuando en Neuquén en esos días podemos estar asistiendo al no pago dentro del plazo legal de los salarios y jubilaciones, y encima sin actualización por IPC.

En momentos donde el ajuste se hace más evidente, el conservadurismo en nombre de la base, de las familias y de la cuarentena, es un acto de claudicación política.

 

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