02/11/2016

Acuerdo entre gremios petroleros y Triaca pone en riesgo a los trabajadores

El bono de $5000 para los trabajadores del petróleo viene acompañado de un paquete de reformas antiobreras.


Sindicatos petroleros firmaron recientemente un acuerdo con el ministro del Trabajo de la Nación, Jorge Triacca, que incrementa los riesgos laborales, en línea con la reaccionaria reforma a la Ley de Riesgos del Trabajo que promueve el ejecutivo. Participaron los sindicatos petroleros privados de Neuquén, Rio Negro, La Pampa, Salta, Formosa y Jujuy.


El acta sellada el 20 de octubre establece un bono complementario de $5000 por única vez para los trabajadores de la rama, intentando con ello opacar el conjunto de las resoluciones que siguen, que implican cambios brutales en las condiciones de seguridad.


Crisis y riesgos


La actividad que desempeñamos los petroleros cuenta con un alto riesgo de accidentes graves e incluso fatales. Trabajamos con materiales radioactivos, equipos pesados, izajes, hidrocarburos tóxicos, voladuras (dinamita) y con la inyección de elementos químicos a alta presión, entre otros.


Por este motivo, las condiciones climáticas y sus derivadas son una variable esencial para el análisis de riesgo operativo, en función de evitar incidentes y/o accidentes.


Históricamente, en momentos donde el barril superaba los U$S 120, los estándares de seguridad no eran puestos en duda por las patronales. Ahora que el valor del barril está en caída, buscan compensar la caída de sus ganancias por la vía de un incremento de la productividad, lo que potencia los riesgos laborales.


Para ese fin, las empresas cuentan con un aliado de oro en el gobierno macrista (como lo fue antes el kirchnerista), y han comprado a las direcciones sindicales.


El acta


Un análisis del acta firmada por las centrales sindicales revela que los factores de riesgo han pasado de niveles altos a extremos:


·      El descanso pasa de 12 horas ininterrumpidas (Ley CCT) a 8 horas, por lo que se pueden tener jornadas de 16 horas de trabajo.


·      Se habilita el trabajo con mayor velocidad de viento (antes 45 kilómetros por hora, ahora 55)


·      Se permite desmontar y/o montar equipos de perforación en horas nocturnas, con izaje en alturas que superan los 25 a 30 metros.


·      Se admite el inicio de las operaciones, aunque falte algún integrante de la dotación, sin especificar qué integrante. Como existe a su vez adecuación de tareas, puede ocurrir que el que no esté presente sea el operador certificado de un medio de elevación (grúa), siendo este suplantado por alguien que solo demuestre idoneidad (algo prohibido incluso en operadoras con niveles medios de seguridad, que no están dentro de los estándares de certificación ISO).


·      A su turno, solo el jefe de toda la operación o “Company Man” (representante máximo en el momento por parte de la misma petrolera) será quien determine si la operación puede continuar o no. De esta manera, la propia empresa queda como juez y parte en la decisión, sin necesidad de autorización por parte de un experto en seguridad.


Estas son algunas de las reformas firmadas por las direcciones gremiales burocráticas con el gobierno, a espaldas del conjunto del sindicato.


Conclusiones


El acuerdo sellado da cuenta de cómo los capitalistas, en pos de garantizar sus ganancias, descargan su crisis sobre los trabajadores.


Los petroleros debemos organizarnos en una alternativa independiente de la patronal y del gobierno, que refuerza cualquier iniciativa de las petroleras vaciadoras y contaminadoras, así como de la burocracia sindical de los Pereyra y Arévalo de Neuquén, y de los Villalba de Salta, Jujuy y Formosa.

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