Sindicales

7/8/2017

Alpargatas: hay una salida obrera a la crisis


Según los empresarios, la producción de las  plantas de Alpargatas, distribuidas en diferentes provincias (Buenos Aires, Corrientes, San Luis, Catamarca, Chaco, La Pampa, Tucumán) se encuentra en crisis debido a una acumulación de stock, que sería el resultado de la apertura de las importaciones  y  de la caída del consumo. Según la empresa de calzado, el consumo cayó de 33 millones de pares a 31 pero la oferta, debido a las importaciones, se ha elevado a 37 millones.


 


Con ese argumento, han decidido cerrar la planta de Villa Mercedes (San Luis), han discontinuado con la de Florencio Varela y han vendido una de las dos plantas que poseen en Catamarca a un fondo de accionistas vinculados al banco Itaú.


 


En la planta de Tucumán, la más grande del grupo, y a la vez, planta fabril permanente más importante de la provincia, con 1360 obreros, ya hubo adelanto de vacaciones y es completamente incierto el futuro.


 


Todas estas situaciones se arrastran desde el año 2016, a pesar de que la empresa se ha beneficiado con la devaluación producida en ese año que encareció las importaciones y con la rebaja de los costos laborales debido a la caída del salario.


 


Ahora, la empresa adhirió al sistema de Repro Express del Ministerio de Trabajo de la Nación, por el cual el Estado paga una parte del salario (3000 pesos) para evitar los despidos.


 


Los empresario han amenazado con otras medidas de ajuste contra los trabajadores si no se adoptan otras medidas de protección productiva (subsidios, devaluación, suba arancelaria a la importación de textiles y calzados, etc.)


 


Si se tiene presente que Alpargatas es un conglomerado multinacional (en 2013 fue adquirida por la multinacional brasileña JBS, envuelta en los escándalos de coimas y corrupción que sacuden al gobierno brasileño), nos encontramos con un grupo que gana con el mercado interno, con la exportación y con la importación.


 


Lo que está en juego en esta crisis, entonces,  son las conquistas de los trabajadores, comenzando por los puestos de trabajo, los salarios y el convenio colectivo de trabajo de miles de trabajadores.  


 


Frente a esto, la Asociación Obrera Textil en todas las provincias le ha dejado las manos libres a los empresarios para que hagan y deshagan, paralizando a los trabajadores, que han visto perder los puestos de trabajo en las plantas que han cerrado, la pérdida de conquistas donde se han producido el traspaso empresarial y en el caso de la planta de Aguilares en Tucumán, no han sido capaces de adoptar la más mínima medida para enfrentar las amenazas de  la empresa.


 


Frente a esta situación, desde el Partido Obrero en el Frente de Izquierda planteamos la necesidad de reclamar al sindicato y a los delegados la asamblea general en cada una de las plantas para votar un plan de lucha por la reapertura de las plantas cerradas, el rechazo a cualquier medida que afecte los derechos y conquistas de los trabajadores en las plantas que siguen funcionando, reclamar la apertura de las cuentas de la empresa para verificar su verdadero estado, y la ocupación de la planta en caso de cierre, despidos o suspensiones.