25/08/2021

Aluar: nuestros ingresos, triturados por la inflación y el impuesto al salario

Delegado metalúrgico en Aluar

A pocos meses de haberse cerrado el acuerdo salarial (35% en cuotas), ya está claro que quedará lejos de la inflación: en lo que va de 2021 acumula más de un 25% y se esperan valores por encima del 50%.

A esto se le suma las importantes quitas por el impuesto a las ganancias. El poder adquisitivo del salario se evapora ante una canasta familiar patagónica cada vez más abultada.

Luego de un 2020 con 0% de aumento, la paritaria correspondiente a ese año se empezó a cobrar en enero del 2021 y, a pesar del ampuloso porcentaje (39,6%), el periodo 2019/20 -pandemia mediante- superó el 45%.

El argumento más escuchado de boca de los dirigentes de la UOM fue que la crisis impidió defender el salario y obligó a optar por los puestos de trabajo. Sin embargo, lo conseguido por el sindicato del neumático Sutna, con su conducción clasista y sus métodos democráticos y de lucha contra la misma patronal de Madanes Quintanilla -dueña de Aluar y de Fate-, marca un contraste total. El 50% más un bono de 21 mil pesos fue calificado como un “récord” por varios medios de prensa.

Según las estadísticas, uno de los sectores que más creció incluso superando los niveles pre pandemia fue el metalúrgico. Las empresas suspendieron personal al 70% del sueldo durante la primera parte de la pandemia, lo que les permitió sortear el decreto 223 bis; despidieron, transformando el decreto antidespidos en papel mojado; apelaron a protocolos “dibujados” para asegurarse la continuidad de la producción e impusieron más flexibilidad laboral, aumentando los ritmos de producción, incrementando la polivalencia, entre otras perlitas. En resumen, las patronales metalúrgicas la siguieron levantando en pala ante la pasividad de Antonio Caló y la totalidad de los secretarios generales de las distintas seccionales. En Aluar, la interna junto a la intervención replican esta conducta.

El retraso salarial que afecta a la mayor parte de los acuerdos firmados ha obligado a reabrir la negociación en muchos gremios. Basta de salarios de pobreza y saqueo de nuestros ingresos mediante el impuesto al salario. Sigamos el ejemplo de los compañeros del Sutna. Con una orientación independiente, los metalúrgicos también podemos. Es necesario que impulsemos asambleas por sectores y un congreso de delegados para reclamar, entre todos, la reapertura de paritarias y la exigencia de un salario inicial equivalente a la canasta familiar

 

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