03/09/2015 | 1379

Asamblea ferroviaria del Sarmiento: marcha y plan de lucha

Una asamblea de los trabajadores ferroviarios del Sarmiento votó iniciar un plan de lucha con una marcha, el 2 de septiembre, desde la Estación Once hasta el Ministerio de Trabajo, en contra de las violaciones al Convenio Colectivo por parte de la patronal y el rechazo a los convenios paralelos ‘a la baja’ (Sofse), que armó la directiva burocrática de la Unión Ferroviaria. La Asamblea también resolvió reclamar la discusión de las "normativas" (normas convencionales y de trabajo) que desde hace casi una década no han sido revisadas (categorías, etc.)


Desorganización y provocaciones de Randazzo


 


Hace 15 días se realizó un paro de guardas en el Sarmiento para que se eliminaran los grupos de patoteros, llamados de «seguridad», que recorrían las formaciones de trenes en actividad. La medida dejó paralizada por 24 horas toda la línea. La respuesta de Randazzo fue… incrementar las patotas.


 


Ahora grupos de 30 patovicas (con logos de Ferrocarriles), envalentonados, se suben a las formaciones enfrentando a los guardas. Son policías privados, que no se conoce bajo qué convenio trabajan y cuál es su rol concreto, más allá de intimidar a trabajadores y pasajeros.


 


Por otra parte, hay grupos de trabajadores que actualmente no tienen función asignada, entre ellos los de boleterías de varias estaciones cerradas hasta que «terminen las obras».


La red de troncal sigue funcionando hasta las 21:15 horas. A partir de esa hora no hay más trenes de Moreno a Once. El ramal que va a Luján y Mercedes tiene una sola locomotora Diesel funcionando (de cinco que eran antes, cuando no se habían incorporado los trenes nuevos). 


 


Y el ramal Merlo-Lobos está parado desde hace muchos meses (ni siquiera funcionan los micros que los reemplazaban). Se comenta que la semana próxima empezarían a rodar algunas formaciones.


Randazzo ha sometido a los sectores más pobres de la población al sacrificio de tener que lidiar con este deficiente transporte cotidiano. Nada indica que se trate de falta presupuesto sino de una gran desorganización y de un plan de provocaciones contra los trabajadores.


 


No al convenio a la baja


 


Un punto que apremia y tiene un lugar relevante entre los reclamos que encabezan este plan de lucha, es que hay grupos de trabajadores bajo el convenio Sofse, que cobran salarios 40 por ciento menores a los del convenio general que ampara a todos los ferroviarios.


 


En el caso de Suministros de Liniers hay unos 80 trabajadores bajo convenio Sofse. El reclamo es que todos sean pasados al convenio ferroviario y que se igualen sus salarios.


Más de la mitad de esos 80 trabajadores provienen de Enfer, cuya fábrica fue cerrada y ellos incorporados al Sarmiento (aunque se habla de una próxima reapertura con mano de obra nueva y salarios a la baja).


 


La burocracia de Sasia ha dejado en pie este invento del ex secretario de la Unión Ferroviaria, Pedraza, preso por el asesinato de Mariano Ferreyra. Es una institucionalización de la tercerización dentro de una misma empresa.


 


En las últimas semanas la patronal ha estado incorporando a nuevos trabajadores bajo el convenio Sofse (el Sarmiento no es el único lugar donde se aplica este convenio a la baja. Entre otros, todos los trabajadores del Ferrocarril Provincial de Entre Ríos están bajo el Sofse).


 


Todos al convenio ferroviario


 


Aunque las paritarias ferroviarias se han cerrado (la burocracia de La Fraternidad terminó arrugando y levantó el paro) esta marcha del Sarmiento plantea una agitación general en todas las líneas ferroviarias: convenio único, elección de paritarios por asambleas de base, apertura del debate de las normativas, no al convenio de 16 meses que firmaron las burocracias.


 

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