19/12/1995 | 478

Aurora: Que la UOM largue un paro activo

Ya se han cumplido 45 días desde que la patronal de Aurora se acogió al “procedimiento preventivo de crisis”. Apelando a este recurso legal, la empresa pretende despedir a 700 trabajadores de sus plantas de Avellaneda, Ushuaia y Catamarca, o bien reducirles el sueldo en un 50%.


La Comisión Interna de la planta de Avellaneda y la UOM seccional afirman que “no negociarán reducciones salariales por despidos”. Pero desde que comenzó el conflicto, se han sucedido decenas de reuniones con la patronal, sin que se realizara una sola asamblea con los trabajadores. Fue a través de los diarios que éstos se enteraron que la UOM había tirado sobre la mesa su propia propuesta… de reducción salarial. “La propuesta de la UOM —informa Crónica del 3/12— incluye reducir de 9 a 5 horas la jornada laboral, pero que las cuatro horas sean pagadas como no remunerativas. De esta forma, el empleador se evita pagar cargas sociales y aportes patronales sobre esa masa de dinero (y —agregamos nosotros— la parte proporcional sobre las vacaciones y el aguinaldo). También prevé eliminar el plus por refrigerio y modificar la jornada de trabajo para reducirle costos fijos a la empresa”. Pero ese plus representa el 15% del salario de bolsillo promedio de un obrero de la ex-Siam.


La desinformación respecto de estas negociaciones fue aumentando la inquietud dentro de la planta: en dos secciones, los trabajadores reclamaron colectivamente a los delegados la convocatoria a la asamblea general. En otra sección, se propuso realizar una marcha al sindicato, para reclamar información y expresar el rechazo a cualquier variante de reducción salarial.


“Queremos asambleas diarias”


En este cuadro, el pasado jueves 14 , la UOM y la CI convocaron a una asamblea general de fábrica que fue presidida por Belén, dirigente de la UOM Avellaneda. Aunque Belén comenzó afirmando que “no podemos aceptar la rebaja de salario”, a medida que avanzaba en su intervención fue justificando los argumentos patronales: “no tienen dinero, están en una crisis, les están trabando las exportaciones a Brasil”. Cuando Belén terminó, varias intervenciones de la base rechazaron el argumento de la patronal sin plata y reclamaron que funcione  “la asamblea general, y no reuniones por sector. Pero asambleas diarias. Que se informe y se consulte todo con los trabajadores”. Todas estas intervenciones, que fueron aplaudidas por la asamblea, terminaban en el mismo punto: “no queremos la reducción salarial”.

    

En los compañeros de Aurora está presente el fracaso de los recientes ‘arreglos’ de reducción salarial como medio para evitar despidos: sólo en Avellaneda —según constató el plenario de delegados seccional— se han concretado en los últimos meses reducciones salariales de entre el 20 y 50% en decenas de fábricas. En el mismo lapso, y en muchas de las fábricas que bajaron el salario, se cayeron 2.500 puestos de trabajo.


Quebremos el aislamiento


Pero fundamentalmente, la burocracia de la UOM está estrangulando la lucha de Aurora desde afuera, al someterla a un completo aislamiento.


Hace una semana, en el Congreso Nacional de la UOM, se dejó pasar la gran posibilidad  de tomar una iniciativa de conjunto por Aurora. Esto, a pesar del carácter decisivo que  tiene esta lucha en una de las mayores concentraciones metalúrgicas del país.


La única preocupación del Secretariado de la UOM es “no quedar afuera” de los negociados que se nutren de la destrucción de las conquistas obreras. Sin ir más lejos, el gobierno acaba de entregarle a la conducción de la UOM el manejo de las obras sociales. Entre el negocio que representa la administración de estos fondos, y  la solidaridad con Aurora, Lorenzo no ha vacilado a quién sacrificar.


En Aurora, el mandato de los trabajadores es claro: ¡ni reducción salarial ni despidos! Aurora  puede triunfar. Pero para ello tenemos que quebrar la política de parálisis y desangre por separado de cada lucha. La UOM Avellaneda  tiene   la responsabilidad de convocar a un congreso de delegados resolutivo de un plan de lucha, y  reclamar a la UOM un paro activo nacional por Aurora. Si, como vienen diciendo sus dirigentes, “el chantaje patronal no va a pasar”, entonces que se traduzca en medidas de acción directa de todo el gremio para derrotar la ofensiva de la empresa. Instalemos un sistema de asambleas permanentes en todas las plantas de Aurora, donde se discuta la marcha del conflicto y se determine las medidas a seguir. La Comisión Interna no  debe aprobar  nada sin el mandato de los trabajadores.

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