11/06/2003 | 824

«Brukman es de los obreros y no de los carneros»

Señora presidenta: A mediados de diciembre de este año se cumplirán dos años de la ocupación de la empresa Brukman por sus trabajadores. Cito la fecha, porque ocurrió pocas horas antes de uno de los movimientos sociales y políticos más extraordinarios de nuestro pueblo. Me refiero a las jornadas del 19 y 20 de diciembre. Y por la circunstancia de producirse con 24 horas de anticipación, la ocupación de Brukman en estas jornadas históricas tiene un lugar fundamental: la adelanta, la pronostica, la anticipa.


En los debates que en el futuro pueda haber sobre el carácter social y político del «Argentinazo», la ocupación de Brukman tendrá que ser considerada seriamente, porque es la manifestación de la intervención de la clase obrera en esta gesta social y política; la que en definitiva le dará su proyección y su alcance.


Me llama la atención que hasta ahora no se hayan asociado estas fechas. Son fundamentales. Contra lo que se dijo acá, la intervención de las organizaciones políticas en la ocupación fue inferior a cero. El hecho extraordinario de la ocupación de Brukman es que trabajadores que durante mucho tiempo se encontraron disciplinados al autoritarismo patronal, un día dijeron que eso debía acabar y ocuparon su empresa. Para nosotros, los militantes marxistas, esto es lo que importa, porque revela la tendencia propia del obrero a emanciparse, más allá de las consignas que le pueda dirigir un teórico. Brukman confirma esta tesis histórica, la que le da valor científico a nuestras acciones políticas.


En realidad, fue una ocupación sui generis: el patrón huyó, y prácticamente dejó las llaves. (…) Había acometido un vaciamiento completo. Estaba hambreando al más o menos centenar y medio de trabajadores que había allí.


En esta deformación de los hechos que hemos escuchado acá, hay algo más que una diatriba y una provocación. Hay un afán de adulterar la naturaleza del proceso histórico para que los habitantes y los trabajadores de nuestro país no saquen las conclusiones que corresponden. Cuando digo que el 18 de diciembre próximo se cumplirán dos años de una lucha fenomenal, que ha conocido diversas características, varios intentos de desalojo contra empresas ocupadas – y una represión inaudita cuando fue desalojada – , quiero decir que estos dos años enaltecen al movimiento obrero y representan una acusación a esta Legislatura que nadie podrá disimular con la expresión de que «se están alcanzando los consensos necesarios».


En momentos cruciales, cuando ya existían antecedentes de la aplicación de la ley de expropiación en concepto de utilidad publica, hubo una maniobra política del Gobierno de la Ciudad, alegando que había que esperar la sanción de la quiebra, cuando en realidad el gobierno sabía – y varios diputados que me precedieron en el uso de la palabra lo han vuelto a decir – que el concurso era una maniobra fraudulenta de la patronal.


¿O acaso no sabían la jueza de la quiebra, o el secretario de Desarrollo Económico, que el 40 por ciento de la deuda que tenía esta empresa era con una empresa propia, la empresa Meadows, instalada en Uruguay, y que se trataba de una operación de fraude en la que se iban a vaciar las cajas del Gobierno Nacional, del Gobierno de la Ciudad y de los otros acreedores? Si el proceso culminó finalmente con la declaración de la quiebra, obedece única mente a la lucha de los trabajadores, porque se produjo luego de reiteradas prórrogas por parte de la jueza. Aquí estuvo el secretario de Desarrollo Económico, en una reunión de esa comisión, y aun habiendo un proceso de quiebra que no había concluido, les dijo a los trabajadores: «Les resuelvo el problema, pero se tienen que trasladar de edificio; encuentro la plata para comprar las máquinas». Estaba dispuesto a cualquier tipo de solución, pero no a aplicar el proceso de expropiación.


Es una acusación a la Legislatura, que durante dos años no asumió la responsabilidad de dictar la expropiación de la empresa Brukman a favor de los trabajadores. ¡Y hasta desde el punto de vista del Derecho, que se ha aludido acá, tenemos que indemnizar a los trabajadores que han pasado noches enteras en una carpa, no han visto a sus hijos y han sufrido la represión! (Aplausos). (…) ¿Quién le devuelve a los trabajadores de Brukman el lacerante sacrificio que han hecho junto con sus familias, la depresión, la decepción, la angustia, la idea de que en un país con seis millones de desocupados ellos podían estar al borde de integrar esa legión de compañeros sin trabajo?


Fue una lucha del movimiento obrero la que llevó a esta quiebra; una lucha de este movimiento piquetero al que aquí se denigra. Pero hay que recordar que en una asamblea realizada en el estadio de Lanús, la Asamblea Nacional de Trabajadores, ante 25 mil trabajadores, decidió transformar una vez más la lucha de Brukman en una lucha común, y fue presentada al presidente de la República en una reunión con el Bloque Piquetero, primero a Duhalde y después a Kirchner, así como el tema de otros sindicatos. Ésta es una cuestión fundamental.


La expropiación parcial


Esta Legislatura, que hoy no tiene nada que reivindicar porque es responsable de esta situación, presenta un proyecto de ley que tiene profundas limitaciones. Voy a señalar dos, y quiero advertirles a los compañeros presentes que peleen para lograr que estas modificaciones – probablemente una más importante que la otra – sean votadas.


En primer lugar, ¿por qué el concepto de indemnización está limitado a 150 mil pesos? El síndico tasó la maquinaria en 370 mil pesos. ¿Qué pasa con las maquinarias cuyo valor va más allá de los 150 mil pesos? ¿No van a ser entregadas a los trabajadores de Brukman? En segundo lugar, ¿por qué hablamos de 150 mil pesos luego de que esta Legislatura votó que para los casos de expropiación íbamos a utilizar el concepto de moneda de quiebra? En ese sentido modificamos la ley de expropiación. ¿Por qué no pagamos con moneda de quiebra esta expropiación y les entregamos a los trabajadores íntegramente la maquinaria, no hasta un monto determinado que puede llevar a que se excluya otra parte de esa maquinaria?


Esta Legislatura demoró, y por algo lo hizo, el tratamiento de este tema; y el resultado que tenemos aquí es muy mutilado. Los compañeros van a empezar sin capital de trabajo; probablemente, no van a contar con toda la maquinaria, de acuerdo con lo que surge de aquí, teniendo que hacer un esfuerzo tremendo para sobrevivir. Este es un proyecto de ley que plantea sólo la expropiación parcial.


Un diputado dijo que a estos trabajadores, de acuerdo con un proyecto original, se los quería transformar en empleados del Estado. ¡Me hubiera gustado escuchar esto cuando Martínez de Hoz y Alvaro Alsogaray nacionalizaron la Italo por millones de pesos, enriquecieron las cuentas de Alemann y de los banqueros suizos y transformaron por medio de un fraude a los empleados de la Italo en empleados del Estado! (Aplausos). Eso es lo que no quiero. Acá se plantean dos sentimientos. En primer lugar, que marchemos y aprobemos la expropiación de la empresa. Y, por otro lado, quiero fijar dos conceptos fundamentales: tiene que ser una expropiación total y con moneda de quiebra. ¿O los trabajadores van a estar, dentro de dos años, teniendo que comprar las maquinarias, y ya no a moneda de quiebra sino a valor de mercado? Esto es una confiscación del salario. Se habla de la dignidad del trabajo. ¿Realmente se la respeta? ¿Pueden trabajar dos años para pagar tres veces más caro lo que hoy tendrían a un tercio de su valor? Eso es una confiscación del esfuerzo del trabajador. Cada vez que los círculos burgueses muestran alguna generosidad, a los compañeros trabajadores les digo que se agarren los los bolsillos, porque alguna estafa está en juego. Entonces, esta expropiación tiene un costo: lo que van a tener que comprar lo van a tener que trabajar durante dos años y pagarlo el doble. ¿Por qué no aplicamos la moneda de quiebra ya?


Me dijo mi asesor, colaborador y compañero, que se acaba de enterar de que Ibarra vetó la modificación de la ley de expropiación relativa al pago en moneda de quiebra. ¿Qué significa este veto? ¿Que hay que pagarle a los vaciadores más allá de lo que dicta el mercado? ¿Cómo es que un diputado defensor del mercado en esta Legislatura no pidió que se respeten las leyes del mercado, y que expropiemos con moneda de quiebra? No, dijo: «Acá me hago el ‘burro’, porque tengo que defender a los empresarios y a los capitalistas, ya que a ellos no les convienen las leyes de mercado en una quiebra; entonces, me hago el ‘burro’ con el mercado: aplico el mercado al mayor valor, no al menor». Es una vieja tendencia de la especulación capitalista.


Entonces, acá hay que modificar este artículo. La expropiación tiene que ser integral, no parcial, y con moneda de quiebra.


Los carneros, no


Este punto que propongo modificar tiene que ver con uno ya adelantado por otros diputados y que se refiere a que esta ley sí es totalitaria. (…). Porque en el Artículo 8º se obliga a la cooperativa constituida a integrar nuevos trabajadores, y esto en medio de discursos que enaltecen el sistema cooperativo. ¿En qué consiste el sistema cooperativo? Se trata de un grupo de personas que se asocian y deciden democráticamente, no de acuerdo con el que tiene mayor capital.


En este proyecto les dicen: «Ustedes tienen la obligación de meter a otros. Cuando se reúnan en asambleas, no importa lo que ustedes piensen, tienen que meter a otros»; y, si no lo hacen, esta ley de expropiación se cae. Es un chantaje. La Legislatura dice: «Viva la dignidad del trabajo», pero está extorsionando a todo el mundo.


Esto tiene que ver con el artículo anterior, porque con estos artículos estamos ante una maniobra para confiscar a la cooperativa de gestión obrera de Brukman en favor de un negociado de otras características. Porque en todas estas gestiones y movimientos proliferan los abogados, que son dirigentes y presidentes; pero no son dirigentes ni presidentes los obreros de la cooperativa. Y, cuando mañana se necesite financiamiento, con una debida modificación de la composición del directorio de una cooperativa, vamos a tenerlas trabajando en una dirección completamente diferente de la intención que tiene esta votación. ¿Saben lo que me recuerda, hablando de stalinismo? A lo que hicieron los rusos. Los burócratas rusos se robaron la propiedad estatal de Rusia exactamente con este método: se privatizó todo entregando acciones a los obreros; luego, grupos especuladores fueron acumulando estas acciones, y después diez oligarcas se quedaron con los activos más valiosos del mundo.


¡No voy a rifar dos años de lucha! ¡Yo no hice el sacrificio que hicieron ellos, pero tengo una responsabilidad: si ocupo este lugar es para advertirles que no se dejen robar, que hay que modificar este artículo, y si esto no se hace, hagan prevalecer la soberanía de la asamblea! ¡Ustedes lucharon dos años, y la fábrica es para ustedes! (Aplausos).


«Un golpe de Estado contra los trabajadores»


En el tratamiento de la ley «en particular», Altamira profundizó la denuncia contra la tentativa de confiscación de la gestión obrera, a manos de agentes del PJ y el riquismo.


Señora presidenta: Me voy a anticipar a los argumentos de quienes van a defender este artículo (8º). Recién escuchamos a la diputada Laura Moresi citar el informe técnico que, aludiendo a la falta de capital de tra bajo y de subsidios, decía que la viabilidad del emprendimiento tenía que ver con el capital humano. ¿Qué significa esto? Que la viabilidad del emprendimiento depende de la voluntad política, social, humana y personal de los que se van a hacer cargo de este emprendimiento. Y los únicos que han demostrado la plena voluntad de ello son los integrantes de la Cooperativa 18 de Diciembre, los que ocuparon la fábrica, los que resistieron a la represión, los que levantaron la carpa. Porque acá no hay un problema de asimilación de distintos trabajadores o de los ex trabajadores de la empresa. Acá el problema político es quién es el sujeto que quiere llevar esta empresa adelante; y quién es el sujeto que, usado por la patronal en distintas cir cunstancias – y lo hemos visto en la Comisión de Desarrollo Económico en noviembre del año pasado cuando, usando a esta gente que no intervino, se quiso bloquear la discusión del proceso de expropiación – quiso interferir este proceso.


No me cabe duda de que el artículo 8° es ilegal, ya que ninguna ley le puede imponer a una asociación que tenga una conformación contraria a la voluntad de los que la componen. Pero esto forma parte de un pequeño golpe de Estado, porque alterando la composición de la cooperativa se quiere llevar el proceso de Brukman en otra dirección. Por eso hice alusión a los robos de los activos por la nomenclatura rusa, que siguieron el mismo procedimiento. (…) Mañana, con un golpe de Estado, los compañeros quedan en minoría. Y algún intrigante, manejando las cosas desde atrás y con las leyes de quiebra que se quieren modificar, va a ir imponiendo otra orientación. Y lo que es un emprendimiento obrero, se va a transformar en una empresa capitalista de características comunes, que beneficie sólo a algunos. (…) Quiero adelantar dos cosas. A los diputados les reclamo que no voten este artículo que es ilegal, y quiero advertir que éste es un proceso político que no sólo tiene que ver con Brukman. La semana pasada me informé de un intento de golpe de estas características en la cooperativa que dirige la fábrica Sasetru. Modificaron su composición para favorecer a algunos punteros de la zona de Avellaneda que quieren, ahora, capitalizar lo que fue una lucha tan tremenda como la de los compañeros de Brukman, que fue protagonizada por los compañeros de Sasetru y que contó con el apoyo de los trabajadores de Brukman. Inclusive, hay un intento por modificar la composición societaria en Zanón. ¿Para qué se acude a los estudios de abogados? Para resolver en la trastienda una serie de cosas que no pudieron resolverse en el curso de la lucha. No pudieron desalojar a los obreros de Zanón. El pueblo de Neuquén los respaldó y, entonces, ahora viene una modificación de la composición societaria, un cambio de la Ley de Quiebras y un manejo de este tipo. Estos son los métodos de la nomenclatura rusa aplicados al movimiento de trabajadores más profundo que ha habido en este país. Este no es sólo un abrazo de oso. Es una puñalada por la espalda. Es un caballo de Troya. Lo denuncio vehementemente. Estos son los métodos de copamiento de empresas por figuras que en este país están repudiadas. Por lo tanto, este artículo debe ser votado en contra y derogado. (Aplausos.)


En el mes de octubre del año 2002, en una reunión de la Comisión de Desarrollo Económico, se presentó el reclamo de que fuera reconocida como parte en los debates de dicha comisión una lista de personas que integraban los trabajadores a los que se estaba haciendo alusión en su momento, y ésta no fue apoyada.


La Comisión de Desarrollo Económico, a propuesta de los representantes de la «Cooperativa 18 de Diciembre» allí presentes, dijo que no se podía admitir a estos trabajadores, y eso fue en presencia de todos los miembros de esta comisión. ¿Es así o no, diputada Bisutti? Ella me hace sí con la cabeza, al igual que otros diputados.


En ese momento, ¡nadie se acordó del «colectivo obrero»! En ese momento, el colectivo obrero eran todos aquellos que estaban luchando. Todos sabemos que los otros eran la quinta columna de la patronal, y hoy se suben al colectivo obrero.


La fábrica Zanón se enorgullece de que en el proceso de gestión obrera haya estado incorporando a trabajadores y con una característica interesante: no sólo incorpora a trabajadores a medida que aumenta la producción, sino que se preocupa de ellos, en el sentido de que perteneciendo a organizaciones de lucha, ingresan a la fábrica en forma pluralista. (…) Otra empresa, Sasetru, incorporó trabajadores…, pero éste no es el punto. El punto es que los que tienen que decidir si a esta cooperativa se incorporan otros trabajadores son los propios compañeros reunidos en asamblea, y no los diputados de esta Legislatura. (Aplausos) Eso es elevar la conciencia; eso es la democracia; eso es el trabajo colectivo, y no introducir elementos que durante dos años han trabajado por la destrucción de la cooperativa, por la destrucción de la gestión obrera. ¿A quién van a responder estos últimos dentro de la cooperativa frente a las dificultades que se vayan planteando? A los punteros que están promoviendo este Artículo 8°.

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