02/06/2021

CABA: no al cierre de Tejedurías Naiberger

Defendamos los puestos de trabajo y evitemos el cierre.
Por Elis Olub

Este miércoles 2, los 122 trabajadores de Tejedurías Naiberger, ubicada en Lascano 2470, La Paternal, realizaron un corte y olla popular, en reclamo de la reapertura del taller y en defensa de los puestos de trabajo.

Sucede que el 6/5, la patronal anunció el cese de actividades de los talleres, a través de un papel pegado en la puerta. Desde entonces, los trabajadores comenzaron una permanencia pacífica en el edificio, para evitar el retiro de las maquinarias y el vaciamiento completo de la empresa.

Además, la Justicia dictaminó hoy el quiebre de la empresa, dejando sin respuesta al colectivo de trabajadores que, en medio de la pandemia y de una carestía generalizada del país, se enfrentan a la pérdida de sus fuentes de trabajo.

Tejedurías Naiberger (actualmente trabaja con la marca de ropa interior femenina “Perlea”), que cumpliría este año su 90° aniversario, se encuentra hace varios años en una curva descendente (uno de los signos de esto es la reducción de personal, que en 2008 sumaba 300 empleados). Los trabajadores en lucha atribuyen esto a la mala administración de los actuales dueños, Alicia y Horacio Naiberger. Denuncian también que en la empresa es moneda corriente el pago en cuotas de los salarios y los aguinaldos, una situación que siempre fue soportada en pos de defender la continuidad de sus fuentes de trabajo.

Según nos relatan los trabajadores, hasta el día del cierre el taller venía despachando diariamente camiones con mercadería terminada, evidenciando que el ritmo de producción se mantenía estable pese a la situación pandémica. Sin embargo, desde la administración de la empresa se había dejado de pagar tanto los sueldos como a los proveedores.

La intervención de los sindicatos en el conflicto (Unión de Cortadores de la Indumentaria U.C.I., Sindicato Obrero de la Industria del Vestido y Afines S.O.I.V.A, y Sindicato de Empleados Textiles de la Industria y Afines S.E.T.I.A) ha dejado mucho que desear. Se han limitado a hacer de mensajeros con las propuestas elevadas por la patronal: una de ellas consistía en reducir la planta a la mitad, y pagar las indemnizaciones de los despedidos recién a partir de los 6 meses de efectuados los mismos. La otra planteaba la reducción de los salarios en un 35%, propuesta que condena al hambre a trabajadores que tienen antigüedad de entre 10 y 30 años. Por supuesto que ambas fueron rechazadas en las asambleas.

Hay un debate abierto entre los trabajadores sobre el destino de la empresa. Organizaciones kirchneristas plantean convertirla en una cooperativa, lo cual conlleva trabajar bajo un modelo de precarización laboral, y que requiere de una inversión económica importante para cubrir las deudas, tanto salariales como de proveedores -que la experiencia demuestra que terminan cayendo sobre las espaldas de los propios trabajadores. Además, este formato exime a la patronal de cualquier tipo de responsabilidad en el desmanejo de la empresa y en su rol como empleadores. No es una alternativa real, sino un callejón sin salida.

La otra variante que propusieron los sindicatos es la compra del taller por la marca “Sol y Oro” (que en el pasado tercerizaba parte de su producción en Naiberger), pero que no garantiza necesariamente la continuidad de los trabajadores en sus puestos.

Pero para que esta lucha llegue al triunfo, necesitamos llevar adelante el reclamo por una alternativa que realmente garantice los puestos y las condiciones de trabajo. Esta es la estatización bajo control de los trabajadores. La misma permitiría mantener en funcionamiento el taller, reorientando la producción hacia la fabricación de barbijos, camisolines, y otros elementos de descarte utilizados en los hospitales, que hoy en día resultan esenciales para enfrentar la segunda ola de la pandemia, y evitando que decenas de familias queden en la calle y sin sustento.

Desde el Partido Obrero nos solidarizamos y apoyamos a fondo la lucha de las y los trabajadores de Tejedurías Naiberger.

También te puede interesar:

Ya son 1.100 los enfermerxs que rescindieron su contrato de distintos centros de salud de la Ciudad.
Mientras que 400 mil personas viven hacinadas en villas en el territorio porteño.
Con las luchas de salud y educación; por la democratización y la independencia de los bloques de la Facultad y los gobiernos.
¡Sumate a la campaña virtual y a los semaforazos por profesorado!