05/05/2020

Cablevisión-Telecom avanza contra los trabajadores con el acuerdo de la dirección del Satsaid

Envía a tercerizados y efectivos a realizar tareas no esenciales en domicilios, sin siquiera garantizar condiciones mínimas de seguridad.
Por Corresponsal Satsaid

Captura del video enviado por la empresa.

Desde el inicio de la pandemia, y en la medida que el rubro ha sido declarado como actividad esencial, Cablevisión-Telecom (del Grupo Clarín) logró mantener buena parte de la actividad laboral, al igual que el resto de las empresas de telecomunicaciones.


Ahora, protagoniza un nuevo ataque contra los trabajadores, con complicidad de la dirección del Sindicato Argentino de Televisión, Servicios Audiovisuales, Interactivos y de Datos (Satsaid), enviándolos a trabajar dentro de los domicilios sin siquiera garantizar condiciones mínimas de seguridad –lo que ha despertado reacciones de lucha en gran cantidad de sectores. Actualmente la empresa dejó las guardias al 50% y lleva a todo el personal a trabajar, y exige a los técnicos de las contratistas todo tipo de instalaciones, aprovechando para aumentar las ventas de nuevos servicios.


En una primera etapa, pretendía que se siguiera operando normalmente, instalando e ingresando a los domicilios de los clientes. Ante la negativa de los trabajadores, que denunciaban la falta de elementos de higiene adecuados y defendían el protocolo de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), se anularon las altas de servicios nuevas (instalaciones de internet y TV en domicilios, instalar módems o decos HD) y se estableció que solo se realizaría mantenimiento preventivo por fuera de los domicilios, o arreglo de roturas de cableado o equipos sin ingresar a los mismos. De esta manera la presión de los trabajadores logró reducir la cantidad de compañeros que salían a trabajar, tanto de planta permanente como tercerizados, y tal situación se mantuvo desde el inicio de la cuarentena hasta finales de abril.



Pero la flexibilización de la cuarentena dispuesta por parte del gobierno nacional –pese a que comienzan a multiplicarse los casos y contagios entre los profesionales de la salud y otras actividades esenciales- abrió una segunda etapa. La dirección de Satsaid, que previamente había rechazado el ingreso a los domicilios y denunciado esta situación en el Ministerio de Trabajo, firmó un acuerdo con Cablevisión-Telecom mediante el cual se “protocoliza la instalación domiciliaria”. Ello sin realizar ninguna consulta previa con los trabajadores, y desconociendo la disposición vigente que sugiere no ingresar a los domicilios salvo situaciones realmente esenciales –y, en tales casos, con un protocolo riguroso, que no es el que se está aplicando ahora.


Para firmar este acuerdo y que los trabajadores acepten, se bajó a informar “que era inevitable el ingreso a los domicilios”, trasladando la extorsión de que lo contrario "implicaría una rebaja salarial o directamente el despido con causa". La empresa hizo circular videos de técnicos tercerizados ingresando a domicilios con overol y gafas, que fueron ampliamente repudiados.


Como siempre, los más expuestos son los trabajadores tercerizados encuadrados en el Satsaid (con un convenio más bajo). Los extorsivos argumentos de la dirección sindical fueron que Telefónica, Claro y otras empresas de la actividad estaban haciendo ingresar a los domicilios a mano de obra tercerizada encuadrada en el convenio de la Uocra, que los sindicatos telefónicos no estaban haciendo nada y que, si no se aceptaba el ingreso, la empresa terminaría tercerizando con ese convenio. Esto porque, de no acceder a esta demanda patronal, “las contratistas de Cablevisión se van a fundir”.



El apriete conjunto de la empresa y la dirección del Satsaid se usó para forzar que no solo los tercerizados, sino también los efectivos, ingresen a los domicilios, con el riesgo que esto implica tanto para ellos como para los usuarios y las familias.


Pese a la entregada de la gremial, la lucha y la negativa a ingresar de muchos compañeros sí logró que se refuercen los elementos de higiene y seguridad, como barbijos, guantes, antiparras, overol, alcohol en gel y alcohol líquido rebajado, en una gran cantidad de sectores. 


En esta situación llamamos a denunciar el apriete de la patronal y la firma del acuerdo entre la patronal de Telecom-Cablevisión y la dirección del Satsaid, y a impulsar la organización independiente y de base de los trabajadores.


Urge la implementación de comités de higiene y seguridad con capacidad de detener las tareas sino se cumplen las condiciones y protocolos o si aquellas no son esenciales. Las cableras y empresas de circuito cerrado no están en crisis; actualización automática del salario de acuerdo con la inflación del Indec. Pase a planta permanente de los trabajadores y técnicos de las contratistas, en un convenio único de la actividad. 


Abajo el pacto de la UIA, la CGT y el gobierno. Que la crisis la paguen las empresas. Por una nueva dirección combativa del movimiento obrero.

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