11/07/2014 | 1322

Con Braden no

El PTS ha motorizado una carta entre “diputados y senadores nacionales y provinciales y legisladores de la CABA” al Embajador Norteamericano Kevin Sullivan para “interiorizarlo en el conflicto desatado en la zona norte de la provincia de Buenos Aires a causa de los despidos y suspensiones implementados por la multinacional norteamericana Lear Corpration y la preocupante situación que viven los trabajadores de Donnelley Argentina SA donde la gráfica de capitales estadounidenses ha anunciado su intención de proceder al despido de casi el 35% del personal”.

“La Embajada”, es el lugar de toda conspiración contra el país y la clase obrera. Es el emblema de la dominación imperialista, por realidad y por historia. Es la destinataria de todas las movilizaciones antiimperialistas en la Argentina, incluso por el retiro de la tropas de Haití, con justa razón porque los mandantes de ese desembarco de tropas latinoamericanas al pueblo hermano son los EEUU. Es la representación política del estado de los fondos buitre y de todas las multinacionales que operan en el país.

La carta desafina incluso al acusar a estas multinacionales de “incumplir las leyes argentinas”, como si cumpliéndolas estarían salvados los obreros y como si el gobierno no fuera responsable político del ajuste. Cuando aquí rige el recurso de crisis, la indemnización sin causa, las suspensiones, el arbitraje antiobrero del estado y hay una justicia y unas fuerzas de seguridad que operan con estas patronales.

Una cosa sería una manifestación de lucha por Lear y Donnelley ante La Embajada, pero otra muy distinta es pedir una reunión formal y amigable al embajador, rodeada de firmas incluso de diputados oficialistas, como si el gobierno y La Embajada fueran “externos” al accionar de las multinacionales. El Partido Obrero no firmó esa vergonzosa carta y llama a retirarla de circulación para no confundir a la vanguardia obrera argentina que se está formando en las luchas contra la patronal, el estado y los Braden de esta época.

Los trabajadores están llamados a encabezar la causa nacional en momentos que las fuerzas políticas tradicionales capitulan ante los fondos buitres y sus representantes políticos.


Néstor Pitrola

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