06/08/1997 | 551

«Confiar en nuestras propias fuerzas»

El siguiente reportaje fue realizado durante una conferencia de prensa de los trabajadores de Atlántida, en la carpa de la huelga. Denunciando el desafuero a los delegados y la persecución penal a toda la fábrica, se impulsa una campaña nacional de actos contra los desafueros en todo el movimiento obrero y las más de 600 causas penales con las que persiguen sus luchas.


PO: ¿Qué opinás de la persecución a Frasso y Pitrola, de Atlántida?


DR: Se enmarca en todo un proceso reaccionario de persecución a cualquier trabajador que sale a luchar por su puesto de trabajo, por sus reivindicaciones salariales y de pronto se transforma de trabajador en delincuente. Creo que lo nuestro debe estar enmarcado en la ley laboral, no en la penal. Un caso clarito es la toma de fábrica, donde se disputa usurpación de propiedad privada. Creo que no usurpamos nada, porque no lo hacemos, por ahora, para quedarnos con la fábrica, sino para mantener nuestros derechos conseguidos a través de 30, 40, 60 o 70 años de sudor y luchas.


PO: ¿Qué posición tienen sobre el acuerdo CGT-gobierno?


DR: Es una traición completa, definitiva. Además, llamo a los trabajadores a no confiar en este pacto y ni siquiera en los opositores. Para ser claro, hoy el sindicalismo oficialista es la CGT, el seudoopositor es la CTA. Mañana puede que los papeles se den vuelta. Por distintos caminos llevan una misma política; por ejemplo, la carpa docente, que termina pidiendo más fondos para la misma Ley de Educación, sin plantear su derogación. Un gremio que se dice opositor al gobierno, pero lo cierto es que hace lo mismo que las otras centrales. Como delegado gremial, llamo a mis compañeros a no confiar ni en unos ni en otros, sino en nuestras propias fuerzas. Es un camino largo, pero es el único para evitar la destrucción completa de nuestras familias.


PO: ¿Compartís el reclamo de Atlántida de un plenario de delegados?


DR: Lo comparto ahora y lo compartí antes. Consideré siempre que el plenario de delegados es la única posibilidad que tenemos de demostrar que no estamos con la flexibilidad laboral, frente a una política del gremio que lo único que hace es acomodarse a la destrucción de nuestras conquistas para preservar el quiosquito. Dentro de 4 o 5 años, si esto sigue así, los sindicatos van a ser nada más que un quiosquito del gobierno.


PO: ¿Qué opinás de una Interfabril de la zona?


DR: Me agarrás algo desorientado. Puede ser un primer paso frente a la unidad en la lucha; lo que hoy siento es que es muy difícil, hay mucha desconfianza. Creo que tenemos que ayudar a comprender que cualquier método de unidad de lucha apunta al objetivo definitivo que tiene que ser la toma del poder por los trabajadores.


Necesitamos discutir y orientarnos nosotros mismos y a partir de allí coincidir con las fuerzas políticas que estén dispuestas a acompañarnos hasta el final.


PO: ¿Ustedes apoyarán una campaña nacional de actos contra la persecución?


DR: Sí. No puede ser que seamos delincuentes. Te doy ejemplos: en Ushuaia cayó Víctor Choque; en Neuquén, Teresa Rodríguez. Hoy, en Ushuaia están siendo juzgados los que se movilizaron con Víctor Choque, como Oscar Martínez. Los tiros salen de la policía y nos culpan a nosotros. La justicia está para dictar ‘recursos de crisis’ de empresas que no están en crisis, para reventar a los trabajadores pasando las causas laborales a la justicia penal. Yabrán no es el único, muchos empresarios actúan como él. Hay que luchar contra la represión.