26/12/2019

Congreso de delegados electos por la base: en defensa del salario

En estos días el gobierno se reunió con las cúpulas de las tres centrales sindicales y con las principales cámaras empresarias para definir los próximos aumentos salariales.


Lo que se informó hasta ahora es que para los trabajadores privados habrá una suma fija de entre 5 y 8 mil pesos a cuenta de las paritarias, que se abonará en tres tramos mensuales. “Es muy probable que comience a regir a partir de fines de enero… se aplicará el mismo criterio que con las jubilaciones, es decir, subir sólo a los que están más abajo en materia de ingresos”, declaró Hugo Yasky .


Las patronales rechazaron la pretensión de los gremios de elevar esa suma hasta los 10 mil pesos y reclaman que sea no remunerativa. La UIA aclaró además que “el pago quedaría supeditado a que el Gobierno instrumente  líneas de crédito blandas para poder afrontarlo”. Y reconoció que “muchas empresas todavía no pudieron pagar el bono de 5 mil pesos que fue decretado en octubre por Mauricio Macri”.


Lo que está en discusión es, de todos modos, una miseria que contrasta con el derrumbe salarial del último período. Según un relevamiento del Observatorio Jurídico de la CTA Autónoma  – participante de las reuniones – “la  pérdida del valor adquisitivo entre el tercer trimestre de 2015 y el mismo período de 2019, rondó los 30 puntos”. Los trabajadores de la Administración Pública, para los que aún no se ha hecho ningún anuncio, “perdieron el 31,2% de sus salarios”. Si se lo compara con la suba del dólar, entonces la caída del sueldo asciende al 52,9%.


Además de los subsidios y compensaciones impositivas que se negocian con los empresarios la clave para el gobierno es que "la política de precios y salarios tiene que ser convergente. Si los aumentos nominales se van a precios, no servirá de nada". El decreto será “un piso de la negociación salarial”, declaró Moroni. Los adelantos de sumas fijas buscarán “trazar un sendero para las negociaciones salariales”.


La jugada consiste justamente en ubicar ese piso en niveles bajísimos y negociar la próxima ronda paritaria haciendo foco en la expectativa inflacionaria futura y no en la pérdida sufrida. Este criterio es el que se buscará formalizar a través del Consejo Económico y Social.


La desindexación es un recurso para consolidar la caída salarial en los niveles actuales. A eso se refiere Héctor Daer, cuando afirma que “los trabajadores ya hicieron el sacrificio y no se les puede pedir más”. La burocracia sindical es una pieza maestra de este operativo anti-salarial. Incluso, en sus declaraciones el ministro de Trabajo deslizó un dato interesante: “no habrá un congelamiento de las paritarias – dijo –  como el que había ideado la mesa chica de la CGT como contraprestación por el decreto”. 


En oposición a la entregada de la burocracia y la confiscación salarial levantamos la consigna de un Congreso de Delegados, electos por las bases de todos los sindicatos, para luchar por un el pliego de reivindicaciones que incluya la inmediata reapertura de las paritarias y salarios equivalentes a la canasta familiar con cláusulas de actualización automática.

En esta nota

También te puede interesar:

El gobierno prepara la reforma laboral y jubilatoria.
El recorrido y las declaraciones de la burocracia sindical en defensa de las patronales.
Mientras se va tejiendo el pacto social antiobrero
La empresas convirtieron el ATP en una "deuda" de lxs trabajadores.