Sindicales

15/1/2004

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Contra la explotación de los rurales

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La historia de los trabajadores rurales cuenta con la experiencia del sindicato cosmopolita fundado por verdaderos luchadores por las reivindicaciones de los más explotados. Estos trabajadores tenían muy claro cuál era el rol que tenía que cumplir un sindicato combativo: peleaban por las mejores condiciones de trabajo, salarios dignos y aportes jubilatorios. Habían organizado un pequeño pero efectivo fondo (Mutual Obra Social), que consistía en una caja donde todos los trabajadores aportaban una moneda y cuando algún trabajador o integrante de su familia se enfermaba tenía atención médica y los medicamentos garantizados.


La burocracia de la Banelco


Hoy, el sindicato está dividido y manoseado por una burocracia que lejos de defender los derechos de los trabajadores "transa" y se beneficia a sus espaldas. La burocracia de Uatre es cómplice de la flexibilización laboral extrema y de la precarización laboral permanente.


Los trabajadores, para poder trabajar el campo – si tienen suerte de salir a cosechar – , están forzados a ser "nominados" en una bolsa de trabajo "trucha" y a pagar – por el sólo hecho de ser nombrados – 0,50 peso al "turneador". Estamos hablando de un mínimo de 150 trabajadores y por lo tanto de un piso de 75 pesos diarios que los burócratas se embolsan cobrándoles peaje a los obreros.


Un ejemplo: los chacareros pagan 32 pesos por jornal de trabajo , pero cada trabajador percibe sólo 18 pesos los días lunes, miércoles y viernes (que son los días que le hacen los descuentos para aportes jubilatorios, sindicales, obra social, etc.), mientras que los martes, jueves y sábados percibe 20 pesos, porque le pagan en negro. ¡El mismo sindicato avala el trabajo en negro! Como si esto fuera poco, si tienen "suerte", de los tres días que les hacen los descuentos sólo uno va a la caja de jubilaciones, ya que en la Afjp figuran sólo monedas a favor de los trabajadores. La estafa no termina, ya que también se descuentan viáticos y comida cuando, por lo general, los trabajadores se trasladan por sus propios medios (bicicleta, moto, etc.) y se llevan sus propias viandas.


Explotación sin límites


En el puerto, una gran parte de los trabajadores también pertenece al sindicato de Uatre. Los compañeros denuncian la explotación a la que son sometidos; unos trabajan descargando cereales y oleaginosas de los camiones a los silos o dentro de ellos, y otros lo hacen en silos subterráneos. Son tareas sumamente insalubres por el veneno para plagas y roedores, que viene dentro de los camiones en pastillas, las cuales, al sólo contacto, pueden matar a un animal de gran porte o dejar ciega a la persona que sea afectada por el mismo polvillo. Los compañeros trabajan sin protección, como ropa adecuada, mascarillas, antiparras, etc. Y en jornadas de hasta 12 horas. Ni hablar del litro de leche por trabajador.


En el puerto, al igual que en el campo, el sindicato hace de agencia de contratación de personal temporario, ya que la empresa del puerto, al igual que los chacareros, no les paga directamente a los trabajadores sino que es el sindicato el que recibe el dinero de los salarios (se paga en el sindicato, donde les hacen los supuestos aportes y retenciones). En el 2002, los trabajadores del puerto se declararon en huelga reclamando por los salarios y el pago del porcentaje por insalubridad. El sindicato fue al puerto y, lejos de apoyar a los trabajadores en conflicto, "prometió" discutir con la empresa el pago de la insalubridad, persuadiendo a los trabajadores de desistir con la medida de fuerza. Al poco tiempo, el sindicato apretó a los trabajadores para que cesaran con los reclamos, asegurando que la empresa sólo va a pagar 2,50 pesos la hora y si no que no trabajen y olvídense del insalubre (sic).


Un programa


En el Congreso Sindical y Fabril del Polo Obrero del mes de noviembre, los compañeros de Uatre de San Pedro nos pusimos en contacto con otros compañeros rurales de Salta, Tucumán, Salto Argentino, Zárate, etc. Discutimos cómo organizarnos y luchar por nuestros reclamos salariales e imponer el convenio colectivo de trabajo, y llamar a paritarias.


De acuerdo con el convenio homologado por Uatre y el Ministerio de Trabajo de la Nación, los trabajadores tienen derecho a cobrar 11,40 pesos de viático y comida por día de trabajo, y en el puerto, en particular, deberían cobrar 50 pesos por jornada de 6 horas, más 17 pesos por insalubridad. Hoy los trabajadores cobran sólo 15 pesos trabajando en condiciones infrahumanas, con el consentimiento y el apriete del sindicato.


La gota que rebalsó el vaso se dio hace pocos días, cuando en el sindicato un burócrata salió de las oficinas diciendo: Muchachos, me llamaron de Buenos Aires, tenemos media hora para presentar listas, hay elecciones (sic).


Al otro día dijeron: Como no se presentó ninguna otra lista opositora seguimos nosotros (sic).


¡Esto es el colmo de la corrupción!


Hoy más que nunca debemos denunciar estas maniobras fraudulentas, llamar a elecciones libres y recuperar el sindicato, sección por sección, en manos de los trabajadores. Por trabajo y salario digno, respeto al convenio colectivo, abajo la flexibilización laboral, aumento de salarios para cubrir el costo de vida y el reparto de horas de trabajo para terminar con la desocupación y el negreo de las patronales y sus punteros de la burocracia. Por una Bolsa de Trabajo democráticamente controlada por los trabajadores, sin burócratas ni coimeros.