16/07/2021

Controladores aéreos le ganan la pulseada al gobierno

Conquistaron pase a planta, reincorporación de una trabajadora despedida, reconocimiento porcentual de la antigüedad y aumento que supera el 50%.
Agrupación La Pista

Tras 18 días de paros intermitentes que afectaron vuelos privados, de carga y de cabotaje, los trabajadores de tránsito aéreo formalizaron el acuerdo paritario correspondiente a la pauta 2020, vencida hace más de un año, y la 2021.

El acuerdo incluye avances estratégicos para los trabajadores del sector. Se otorga la estabilidad laboral para 600 trabajadores. Se reincorpora a Norma Rotta, trabajadora de Comodoro Rivadavia despedida a principios de año. El cálculo de la trayectoria pasará de un monto fijo a un porcentaje. En materia salarial, el acuerdo incluye un 45% (40% en 2021 y 5% en febrero), dos bonos de $20.000 cada uno, suma fija de $5.000 desde octubre y 20% de incremento del refrigerio desde agosto. A esto se suma una cláusula de revisión en diciembre.

Los trabajadores del sector venían reclamando desde abril de 2020 por la recomposición salarial y mejoras en la condiciones laborales. Con la presión que ejercieron los distintos delegados a nivel nacional desde ese entonces, se puso en marcha la lucha. Los compañeros pedían paritarias libres y sectoriales mientras la patronal imponía la pauta estatal del 25%. Sin acuerdo de las bases en diciembre de 2020, Doino (Secretario General de Atepsa) firma la paz social hasta febrero de 2021, aceptando la imposición del Estado nacional.

A raíz de esta traición se profundizaron las asambleas autoconvocadas y la presión de los trabajadores para dentro del sindicato, y una vez vencidos los plazos de la paz social, empezaron las amenazas de paro. Al dilatarse la revisión 2020 se inició también el reclamo por la pauta 2021. Después de varios meses de negociación y dos conciliaciones obligatorias por el mismo conflicto, se logró presentar un cronograma de paros intermitentes que iban de menor a mayor, empezando en principio con la afectación de la aviación general, para pasar a cabotaje y finalizar interrumpiendo los despegues internacionales.

Fueron 18 días de medidas donde los trabajadores defendieron su reclamo en los puestos de trabajo, visibilizando el conflicto con remeras, banderas y fotos en todos las redes sociales y medios de comunicación. Desde este lunes llegó el momento de afectar los vuelos comerciales de cabotaje y, para reforzar la lucha, fue convocada una asamblea virtual de orden nacional donde la voluntad de lucha de los compañeros votó por una arrolladora mayoría de casi el 90% de los presentes rechazar el acuerdo de la empresa y continuar con los paros.

En la primera jornada de lucha que afectó a los vuelos comerciales hubo un acatamiento del 100% de los trabajadores. Fruto de ello, la patronal decidió hacer unas mejoras en la propuesta, frente a lo cual la conducción del sindicato planteó levantar el conflicto. Finalmente se rubricó el acuerdo salarial, que debe ser leído como un triunfo para los trabajadores y que fue el resultado del movimiento generado desde las bases, de las asambleas y del plan de lucha progresivo. Enseñanzas que quedarán grabadas en la memoria de los compañeros para las batallas que se darán a futuro.

Si bien el resultado fue un triunfo para los trabajadores, quedó la sensación de que se podía haber logrado un mejor acuerdo salarial, con porcentajes al básico que realmente le ganen a la inflación. Fue la primera vez en el sector que se llevó a cabo una lucha que se extendió en el tiempo y, si no fuera por el freno que puso la burocracia sindical en distintas etapas del proceso, tenía toda perspectiva de superar el porcentaje inflacionario (hoy en 48,8% anualizado), incorporando los porcentajes al básico.

Es por ello que es necesario que esta experiencia de lucha sea plasmada a nivel de un recambio en la conducción del sindicato, donde exista una nueva dirección que tenga como estrategia no firmar nada ni tomar decisiones a espaldas de los compañeros, basarse en las asambleas, los plenarios de delegados con mandato, los planes de lucha progresivos y articular con el resto de las conducciones combativas para poder conquistar todas las reivindicaciones.

También te puede interesar:

Según datos del Indec la canasta básica llega a $66.488 y la canasta alimentaria a $28.414. Los salarios siguen perdiendo lugar contra la inflación.
La patronal dio lugar a rebajas del 7% en la hora.
La gente intercambia productos a cambio de comida, una muestra devastadora del derrumbe social.
Solo están adheridas las grandes cadenas de supermercados y no así los comercios de cercanía.
Los precios subieron un 3,33 en junio y acumulan una variación de 26,96% en el primer semestre.