23/04/2020 | 1590

Contundente jornada de lucha de los trabajadores del frigorífico Penta

Los trabajadores del frigorífico Penta realizaron este miércoles una jornada de lucha en medio de un conflicto que ya arrastra más de un mes. Movilizados hacia Plaza de Mayo para hacer oír su reclamo contra la patronal de Ricardo Bruzzese -que mantiene un lock-out, adeuda salarios y persigue a los representantes gremiales-, los trabajadores debieron detener su marcha en el acceso al Puente Pueyrredón, pues se encontraron con un fuerte despliegue de Gendarmería que les obstruía el paso hacia la Ciudad de Buenos Aires. Durante horas mantuvieron un corte en el lugar, en una acción cuya repercusión llegó a todos los rincones del país.

Desde tempranas horas de la mañana, los trabajadores del frigorífico se concentraron en la plaza Alsina, en pleno centro del distrito de Avellaneda, donde se hizo presente el viceministro de Trabajo, Marcelo Bellotti, con el propósito de intentar persuadir a los trabajadores de desistir de la acción bajo el vago compromiso de conformar una mesa de diálogo “permanente”, cuya primer reunión sería el jueves en horas de la tarde en la delegación Quilmes del ministerio.

Este compromiso no solo llega demasiado tarde, luego de un mes de reclamos con represión de por medio, sino que implica dilatar aún más un conflicto donde la patronal se ha manejado a su gusto durante todas estas semanas. En la última reunión ante el Ministerio de Trabajo, la patronal rechazó los ofrecimientos del gobierno de darle acceso a los Repro y de una cuota de exportación que le garantizara la venta de la producción del frigorífico. Bruzzese manifestó que su decisión irrevocable es la de expulsar a los cuatro delegados electos y a otros 20 trabajadores.

El lock-out patronal se mantiene sobre la base de que Bruzzese deriva el trabajo a otros frigoríficos de su propiedad: toda una demostración de la discrecionalidad con la que las patronales se manejan en esta cuarentena.

Para todos los interlocutores queda más que claro que el conflicto no tiene ningún asidero en el impacto de la pandemia en la economía. La actividad de Penta es por demás esencial, cuestión que le remarcaron los delegados y trabajadores a los funcionarios del gobierno; sin embargo, el gobierno no ha tomado ninguna medida para garantizar la continuidad laboral de los trabajadores y la percepción de los salarios adeudados o el efectivo cumplimiento de la conciliación obligatoria violentada por la empresa.

Los casi 250 trabajadores de Penta se movilizaron junto con la solidaridad de las organizaciones sindicales y de izquierda que acompañan el conflicto, entre las que se encuentra el Partido Obrero. Buscan una respuesta inmediata que resuelva de una vez este conflicto en medio de la pandemia y han tomado todos los recaudos necesarios para manifestarse sin poner en riesgo su salud.

Los trabajadores asistirán a la reunión planteada en el Ministerio de Trabajo para volver a reclamar por todas sus reivindicaciones. Esperan una resolución pronta y contundente del conflicto o seguirán las acciones.

La apertura de los libros de la empresa y el control de las demás plantas de Burzzese se vuelven indispensables; así como el pago inmediato de salarios adeudados; el ingreso de todos los trabajadores, y el reconocimiento de los delegados y la garantía de libertad de organización sindical. La patronal no debe jugar con la vida de los obreros, ni hacer y deshacer a su antojo. De persistir esta negativa criminal a reabrir la planta planteamos la estatización del frigorífico y que se coloque bajo gestión de los trabajadores.

La situación que viven los trabajadores de Penta ha dejado en claro que la cuarentena no da descanso a los trabajadores y trabajadoras que en todo el país deben enfrentar el atropello de las patronales e incluso salir a luchar bajo estas difíciles condiciones.