Sindicales

19/6/2003

|
805

Contundente paro en Clínica Privada Lerena

En diciembre del 2002, los trabajadores decidimos organizarnos, hacer nuestra elección gremial y salir a luchar por nuestras reivindicaciones pendientes. Esto, por primera vez en 26 años de historia del establecimiento.


En marzo del 2003 conseguimos que la patronal pague en cuotas una deuda que se arrastraba desde 1999.


Después de varias audiencias en el Ministerio de Trabajo, y sin respuesta patronal sobre cuándo pagaría los casi cuatro meses de atraso salarial, decidimos en asamblea pedir el control del ingreso de dinero a la clínica. Esto sorprendió a la empresa y también al Ministerio, el cual sorpresivamente decidió pasar los expedientes al archivo. Esto provocó en los trabajadores una gran indignación, ya que todo ocurrió cuando una movilización con bandera, bombo y redoblante se había hecho presente en la audiencia en el Ministerio de Trabajo de Banfield. Los trabajadores decidimos entonces un paro general para el 6 de junio. Sacamos un volante denunciando la falta de pago de los salarios, llamando a las personas que se atienden en la clínica a solidarizarse con nuestro reclamo. Lo repartimos por el barrio, que es por donde vive el dueño de la clínica.


El paro hizo historia: no funcionó ningún servicio. Se paralizó rayos, laboratorio, ecografía, quirófano (se suspendieron 11 operaciones). Los compañeros permanecimos en el hall de entrada con carteles que denunciaban nuestra situación, dialogando con los pacientes, que actuaron en forma solidaria. Sólo atendimos la guardia mínima de pacientes internados.


Alrededor de las 14 horas, apareció una propuesta de la patronal (que antes decía que no tenía plata), con un cronograma de pago de la deuda. Ante esta novedad, se decidió de conjunto levantar la medida y discutir en una audiencia el acuerdo. Al día de hoy, 11/6, se acordó que el mes de mayo se cancelaría en junio, y quedó pendiente y a discutir en cuántas cuotas se saldan los meses de marzo, abril y un resto de febrero.


La unidad ejemplificadora y la voluntad de lucha de los compañeros, junto al compromiso de conjunto de los casi 40 trabajadores de la clínica, se pusieron de relieve en el conflicto, que consideramos que recién comienza, ya que tenemos un camino a recorrer, para luego luchar por una recomposición salarial.