07/03/1996 | 484

Convenio Fiat-Smata: La jornada de trabajo supera las 12 horas

Además de establecer un fuerte retroceso  de salarios y de imponer el ‘contrato de aprendizaje’ para la mayoría de los trabajadores, el convenio Fiat-Smata incorpora “nuevas técnicas de organización del trabajo” con un “convenio propio” dentro del convenio. ¿De qué se trata?


‘De sol a sol’


De acuerdo al convenio, “en todos aquellos puestos de trabajo… en los que la empresa considere necesario la presencia continua, temporal o definitiva… podrá articularse la actividad normal en tres turnos diarios rotativos durante los siete días de la semana, con francos compensatorios”. Con esto, el trabajador afectado a los “equipos continuos rotativos” pierde la jornada máxima de 44 horas semanales y pierde el descanso dominical, porque los francos “semanales” pueden ser fijados por la empresa a su arbitrio, “uno, dos o tres días corridos”. La empresa está obligada a “respetar” la jornada máxima de cuarenta y cuatro horas semanales en base a un promedio en un ciclo de ocho semanas, el más largo que se haya firmado en convenio alguno.


En la jornada diaria, sin embargo, el operario del “equipo continuo” está obligado a trabajar mucho más que las ocho horas diarias que supondrían los “tres turnos diarios rotativos” y además debe hacerlo sin recibir compensación.


“Estos equipos… en razón de la presencia necesaria continuada, tienen veintidós minutos diarios por turno, en los que coincide el equipo entrante con el saliente… Vale decir que un equipo comienza veintidós minutos antes que el equipo prececente haya terminado y finaliza veintidós minutos después que un tercer equipo haya comenzado” (Lucio Garzón Maceda y Asociados).


Por esta sola razón se impone casi una hora de extensión de la jornada laboral.


El convenio prevé, además, una prolongación de la jornada diaria de cada equipo hasta 3 horas, ya que en razón de la “naturaleza continua” de las tareas, ningún trabajador puede dejar su puesto sin haber sido reemplazado. El convenio prevé incluso una extensión mayor —más de tres horas— cuando no se haya podido efectuar el relevo. Conclusión: la jornada de trabajo puede superar las doce horas en cualquier turno.


¿Y las horas extras?


En este punto, siempre referido a los equipos en “ciclos continuos”, el convenio ‘innova’ una vez más porque “no clarifica si ambas prologanciones (hasta tres horas y más de tres horas, luego de las nueve que el trabajador ya tiene en el ‘equipo’) serían consideradas horas extraordinarias” (ídem, Estudio Garzón Maceda).


Podría sostenerse que estas cláusulas afectan sólo a un sector de los trabajadores, cooptado al régimen del “trabajo continuo”, pero “tal como está redactado en el convenio, podría extenderlo la empresa a todo puesto de trabajo” (ídem).


Un régimen carcelario


El convenio es muy preciso al plantear la organizacion del trabajo. Los “tiempos de trabajo” son comunicados por los superiores verbalmente y por medio de plantillas, “teniendo derecho el trabajador para pedir aclaraciones y, en su caso, exponer su oposición debidamente fundada, que no tendrá carácter suspensivo”.


El ‘trabajo en equipo’ se revela tal cual es: quien cuestione los ritmos de trabajo impuestos por la dictadura patronal podrá “exponer su oposición”… y trabajar a ese ritmo, si no lo echan.


Para que el trabajador esté permanentemente ‘monitoreado’, el convenio dispone “el uso por parte de los trabajadores de las cartas de control, que permitirán gobernar el proceso productivo”. Las pérdidas de tiempo van por cuenta del trabajador: el convenio llega a plantear que “las líneas d producción pueden ser detenidas cuando se adviertan anomalías de producción… superado el problema, podrá imprimirse hasta un 10% de mayor volocidad a las líneas para recuperar el tiempo perdido”.


Suspensiones al 75%


El convenio ‘innova’ también al descargar sobre los trabajadores las crisis de la patronal, o cualquier paralización del trabajo en las plantas. Se establece “el pago del 75% del salario básico neto y del vale alimentario (un 50% del salario de bolsillo) cuando se produce paralización o suspensión de la jornada de trabajo por causas ajenas al trabajador”.


El Partido Obrero llama a movilizarse contra este convenio infame, que cada patronal comenzará a invocar para ir a un arrasamiento de los salarios y la estabilidad.