16/03/2020

Coronavirus: los aeronáuticos en riesgo por la desidia estatal

Por Corresponsal Agrupación La Pista

Al ser el Covid-19 un virus importado, uno de los principales grupos de riesgo son los trabajadores aeronáuticos, ya que son los primeros en entrar en contacto con pasajeros que traigan la enfermedad.


El Estado y las empresas que gestionan la actividad, en lugar de brindar una protección especial a sus trabajadores, los han abandonado a su suerte y solo se ha avanzado en medidas de prevención luego que se hicieron reclamos de alguno de los sindicatos, por asambleas o por medidas de fuerza, aunque hay que destacar que la mayoría de las burocracias sindicales ha sido cómplice del gobierno y las empresas.


Los pilotos y tripulantes de cabina fueron excluidos del decreto que indicaba que toda persona que provenga de los países más afectados debía guardar cuarentena. La burocracia que dirige el sindicato de pilotos, incluso, llegó a plantear que son ellos mismos los que quieren volar, ya que si no pierden las horas extras y otros adicionales. Un cinismo completo, ya que el sindicato lo tiene que reclamar es el cobro íntegro de los salarios mientras dure la cuarentena, para que los compañeros no se vean obligados a ir a trabajar para cobrar adicionales y así cuidar su salud y evitar la propagación del virus.



En el caso de los tripulantes de cabina, fue el sindicato AAA el que dispuso que no se brindara más servicio de catering en los vuelos de cabotaje y que sea el personal el que elija si guarda cuarentena o no. Pero al igual que los pilotos, lo que no puso sobre la mesa fue la exigencia del pago íntegro de todos los adicionales, lo que hace que muchas compañeras y compañeros se vean obligados a trabajar para poder mantener su salario.


Los vuelos de cabotaje son otro foco de contagio, ya que los pasajeros que vienen del exterior, pero viven en las provincias, en general arriban a Ezeiza y de ahí deben tomar un vuelo nacional. Lo que correspondería es que esos pasajeros guarden cuarentena en Buenos Aires, en hoteles pagados por el Estado y no que se les permita viajar sin ningún control, permitiendo así que se pueda expandir el virus entre los pasajeros y la tripulación del vuelo.


En el caso de la empresa GPS, que provee servicio de seguridad a Aerolíneas, fueron los trabajadores convocados por su combativo cuerpo de delegados de Aeroparque los que consiguieron luego de días de reclamos que la patronal provea cosas tan básicas como alcohol en gel y guantes, siendo que incluso muchos de sus trabajadores tienen contacto directo con pasajeros.


El personal técnico que hace el mantenimiento de los aviones en los hangares de Ezeiza denuncian que tampoco tienen alcohol en gel, ni guantes y que tienen que ingresar a los aviones sin tener la seguridad de que estos hayan sido esterilizados, ya que el personal que hacer la limpieza, no trabaja todo el día y hay aviones que llegan por la noche y que no son esterilizados.


En el propio aeropuerto de Ezeiza la desidia es total. Todos los locales de comida y free shops están abiertos, por lo que un pasajero proveniente de áreas infectadas, que debería ir directo a guardar cuarentena, puede pasar por los locales a realizar compras y tener contacto directo con los empleados. El personal de migraciones denuncia que en las filas para hacer el trámite de ingreso al país se generan aglomeraciones de pasajeros provenientes de los países más infectados y de los no infectados, aumentándose así las posibilidades de contagio entre ellos.


La desidia existente sólo puede ser explicada en función de que la prioridad del Estado está puesta en defender la sed de ganancias de las empresas, dejando la salud de los trabajadores en segundo plano. Si bien el gobierno dispuso el cierre de fronteras en el día de ayer, presionado por la expansión que registró el virus en estas semanas, todavía está por verse el grado de propagación de la enfermedad entre los aeronáuticos, ya que la aparición de síntomas puede llegar a tardar 15 días.


Desde la Agrupación La Pista planteamos la formación de comisiones de higiene y seguridad en cada lugar de trabajo, con poder de veto por parte de los trabajadores, para que las asambleas puedan analizar en cada situación concreta si se puede continuar o no con el servicio. Provisión en todos los lugares de trabajo de alcohol en gel, guantes y trajes especiales donde corresponda. El cierre inmediato de todos los locales comerciales en los aeropuertos. Tests de detección temprana del Covid-19. Pago íntegro de los salarios (incluyendo presentismo, adicionales, horas extras, etc.) para todos los trabajadores que deban guardar cuarentena o que momentáneamente se deban cerrar sus lugares de trabajo.




 

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